jueves, 12 de marzo de 2026

Ernesto Valverde, el fotógrafo que entrena a la élite futbolística

 

Ernesto Valverde,

 el fotógrafo que entrena a la élite futbolística

 


Cuando uno piensa en Ernesto Valverde, lo primero que viene a la mente es el fútbol: jugador de éxito en el FC Barcelona y el Athletic Club y entrenador de grandes clubes europeos. Pero hay otra faceta de Valverde que, a primera vista, puede sorprender: su mirada fotográfica desarrollada durante décadas.

No se trata de un hobby pasajero. Valverde inició su camino visual con apenas 17 años, cuando jugaba en el Deportivo Alavés y ya sentía una atracción poderosa por la cámara. Con su primer sueldo como futbolista se compró una cámara analógica, y desde entonces la imagen ha sido un lenguaje paralelo al de los goles y las tácticas.


Para él, hacer una buena fotografía es comparable a ganar un gran partido: exige paciencia, intuición y un instante decisivo que transforme lo cotidiano en memorable.

La fotografía de Valverde no es complaciente. Prefiere las imágenes que golpean al espectador, que sorprenden y desafían. Le atraen las escenas duras y las fotografías que no encajan con la comodidad de lo evidente.

 


Su trabajo tiende al blanco y negro, una elección estética que refuerza la textura emocional de sus imágenes y que él mismo ha dicho que le permite explorar la melancolía y la presencia cruda de lo real.

Estudió fotografía en el Institut d’Estudis Fotogràfics de Catalunya durante su etapa como jugador en el FC Barcelona y el RCD Espanyol, alternando su formación con los viajes y exigencias propias de una carrera profesional en el fútbol.


La obra de Valverde ha trascendido su archivo personal. Ha publicado al menos dos libros de fotografía:

 

Medio tiempo (2012), un compendio de imágenes tomadas a lo largo de años en diferentes contextos.


    Frontera (2021), obra más reciente que desarrolla un relato visual con un enfoque más narrativo

Además, sus fotografías han llegado a exposiciones públicas. En 2021 presentó Beste aldea («El otro lado»), una muestra de 24 fotografías en blanco y negro que retratan las hinchadas de los clubes en los que ha estado como entrenador, desde el Athletic hasta el FC Barcelona o el Olympiakos, ofreciendo una mirada inusual desde el autobús del equipo o espacios no convencionales para el retrato social.

 


    «Son fotografías que muestran un mundo que no es hogar, ni es casa, ni país, con espacios que son hoteles, aviones, autobuses, campos de fútbol, zonas turísticas y, en general, lugares solitarios o lugares en los que cualquier persona se sentiría sola. Solitarias parecen, efectivamente, la mayoría de las personas que aparecen en ellas».

La convivencia entre fútbol y fotografía convierte a Valverde en una figura poco habitual: un autor que encuentra en la cámara otra forma de pensamiento. Alguien que observa con la misma atención con la que dirige.


 

* Fotografía de portada: Paco Gómez, Bernardo Atxaga, sobre las fotografías de Ernesto Valverde

 

Esa exposición fue parte de festivales culturales como el Korner Festibala en Donostia, donde Valverde además participó en conversaciones con creadores como el cineasta David Trueba, abriendo diálogos entre fútbol, arte y narrativa visual.


Para Valverde la fotografía es una forma de mirar el mundo con otra intensidad, de capturar la vida en sus bordes invisibles, de practicar una paciencia que, paradójicamente, le resulta familiar tras décadas como entrenador. Su obra visual explora con frecuencia temas como la soledad, la memoria y lo inmediato.

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