0Los visitantes
podrán ver cerca de 150 obras de maestros como Henri Matisse, Edvard Munch y
Salvador Dalí
El
Vaticano exhibe una colección de grabados del siglo XX ocultos durante años por
su frágil estado
Cerca de 150 grabados en madera, aguatintas, litografías y
otros tipos de arte gráfico del siglo XX de maestros como Henri Matisse, Edvard
Munch y Salvador Dalí serán exhibidas por el Vaticano en la sala de
exposiciones Braccio Carlo Magno, en la plaza de San Pedro.
Se trata de obras tan delicadas que llevan años ocultas en
las bodegas de los museos. Bajo el nombre de Los signos de lo sagrado: los
grabados de lo real, la exposición es una mezcla de obras sobre temas
espirituales, interpretaciones modernas de escenas bíblicas, bodegones, escenas
de la naturaleza y piezas que reflejan la vida cotidiana, la guerra y la
maternidad.
La exposición gratuita cierra a finales de febrero, momento
en que las obras serán devueltas al almacenamiento con regulación de
temperatura y humedad
“Definitivamente no les gusta la luz”, ha ironizado
Francesca Boschetti, comisaria de la exposición, explicando que solo se pueden
mostrar durante un breve período para evitar el desteñido y deterioro de las
obras.
Micol Forti, jefe del departamento de arte moderno y
contemporáneo de los Museos Vaticanos, ha añadido que estas piezas llevan una
“vida oculta y secreta, en la oscuridad de armarios y bóvedas”. Algunos de los
artistas cuyas obras están en exhibición, como Edvard Munch, vivieron estilos
de vida bohemios y a veces hedonistas y no eran conocidos por ser religiosos.
Sin embargo, también se sintieron atraídos por temas
espirituales: el propio Munch pintó Old Man Praying, un grabado en madera de
1902 sobre papel de arroz japonés. “En tiempos de aflicciones personales o gran
agitación social, como durante y entre las dos guerras mundiales, incluso los
artistas que normalmente no realizaban obras con temas religiosos recurrieron a
ellos como una metáfora del sufrimiento y la violencia”, ha apuntado Boschetti.
‘El cristo de Gala’, de Dalí
La exposición también incluye el Cristo de Gala de Dalí, un
conjunto estereoscópico de dos litografías con las que el artista surrealista
pretendía dar un efecto tridimensional al verlas juntas. La exposición gratuita
cierra a finales de febrero, momento en que las obras serán devueltas al
almacenamiento con regulación de temperatura y humedad. Las 150 piezas, que también
incluyen trabajos de Max Ernst, Paul Klee, Oskar Kokoschka y Marc Chagall,
provienen de la colección de arte contemporáneo de los Museos Vaticanos.
Cerca de 150 grabados en madera, aguatintas, litografías y
otros tipos de arte gráfico del siglo XX de maestros como Henri Matisse, Edvard
Munch y Salvador Dalí serán exhibidas por el Vaticano en la sala de
exposiciones Braccio Carlo Magno, en la plaza de San Pedro.
Se trata de
obras tan delicadas que llevan años ocultas en las bodegas de los museos. Bajo
el nombre de Los signos de lo sagrado: los grabados de lo real, la exposición
es una mezcla de obras sobre temas espirituales, interpretaciones modernas de
escenas bíblicas, bodegones, escenas de la naturaleza y piezas que reflejan la
vida cotidiana, la guerra y la maternidad.
La
exposición gratuita cierra a finales de febrero, momento en que las obras serán
devueltas al almacenamiento con regulación de temperatura y humedad
“Definitivamente
no les gusta la luz”, ha ironizado Francesca Boschetti, comisaria de la
exposición, explicando que solo se pueden mostrar durante un breve período para
evitar el desteñido y deterioro de las obras.
Micol Forti,
jefe del departamento de arte moderno y contemporáneo de los Museos Vaticanos,
ha añadido que estas piezas llevan una “vida oculta y secreta, en la oscuridad
de armarios y bóvedas”. Algunos de los artistas cuyas obras están en
exhibición, como Edvard Munch, vivieron estilos de vida bohemios y a veces
hedonistas y no eran conocidos por ser religiosos.
Sin embargo,
también se sintieron atraídos por temas espirituales: el propio Munch pintó Old
Man Praying, un grabado en madera de 1902 sobre papel de arroz japonés. “En
tiempos de aflicciones personales o gran agitación social, como durante y entre
las dos guerras mundiales, incluso los artistas que normalmente no realizaban obras con temas
religiosos recurrieron a ellos como una metáfora del sufrimiento y la
violencia”, ha apuntado Boschetti.
‘El cristo
de Gala’, de Dalí
La
exposición también incluye el Cristo de Gala de Dalí, un conjunto
estereoscópico de dos litografías con las que el artista surrealista pretendía
dar un efecto tridimensional al verlas juntas. La exposición gratuita cierra a
finales de febrero, momento en que las obras serán devueltas al almacenamiento
con regulación de temperatura y humedad. Las 150 piezas, que también incluyen
trabajos de Max Ernst, Paul Klee, Oskar Kokoschka y Marc Chagall, provienen de
la colección de arte contemporáneo de los Museos Vaticanos.
Muchas de
las obras fueron donadas, algunas por los propios artistas, al Papa Pablo VI,
quien lideró la Iglesia Católica de 1963 a 1978 y admirador del arte moderno
--fundó una colección totalmente dedicada a obras del siglo XX--.