A la izquierda, el edificio del Hostal Longinos El Aribel,en
2019; a la derecha, la misma construcción en 1943
Unas viejas fotografías guardadas por el Instituto del
Patrimonio Cultural descubrieron en 2018 un episodio casi desconocido en
Cercedilla.
Ocurrió hace cinco años, en Cercedilla, cuando unas viejas
fotografías destaparon un episodio casi desconocido entre los vecinos de este
municipio de la Sierra de Madrid. Las imágenes comenzaron a compartirse en un
grupo vecinal de Facebook. Eran de 1943. En ellas, aparecían jóvenes soldados
nazis y oficiales del Tercer Reich en un edificio emblemático del municipio, el
que hoy ocupa el Hostal Longinos El Aribel, muy frecuentado por excursionistas
.
La aparición de las fotografías en blanco y negro fue toda
una sorpresa en la localidad. Ni el Ayuntamiento de la localidad ni el cronista
oficial habían oído hablar de que aquella construcción albergó una clínica de
reposo del Servicio Nacional de Beneficiencia (Nationalsozialistische
Volkswohlfahrt en alemán).
Fue el fotógrafo Otto Wunderlich quien dejó constancia del
paso de los nazis por las calles de Cercedilla. No sólo retrató la visita del
embajador Hans-Adolf von Moltke a la clínica de reposo, sino que también
fotografió en 1944 a niños de las Juventudes Hitlerianas en un campamento de
las montañas de alrededor del pueblo.
El Instituto del Patrimonio Cultural de España compró en
2008 las fotografías de Wunderlich que, diez años después, circularon por redes
sociales. La serie de 1943 muestra una bandera con la cruz gamada ondeando en
el balcón de lo que hoy es El Aribel. Algunas estancias retratadas por el
fotógrafo son perfectamente reconocibles a día de hoy.
Según El Independiente, el edificio había servido también
como hogar para hijos de mineros asturianos y estuvo un tiempo abandonado hasta
los 80. Después, se convirtió en el Longinos El Aribel. Los dueños del hostal
desconocían hasta la aparición de las fotografías el uso que se le dio al
edificio en los años 30. La residencia de reposo pertenecía al NSV, que fue la
única agencia asistencial reconocida por Hitler.
Acceso al campamento nazi en Cercedilla (1944). Otto
Wunderlich Instituto del Patrimonio Cultural de España
La hemeroteca del ABC sí que reflejó en su edición del 15 de
abril de 1943 como el Hogar de Auxilio Social Alemán de Cercedilla celebró un
"acto de amistad y fraternidad" entre camaradas españoles de la
División Azul y del Partido Nacionalsocialista en España.
El entorno natural de Cercedilla también acogió varios
campamentos de verano del Frente de Juventudes, una de las organizaciones
impulsadas por el Partido Único de la Dictadura Franquista. Wunderlich, sin
embargo, fotografío en 1944 un campamento con un acceso marcado con la cruz
gamada y a un niño con un brazalete nazi jugando al ajedrez. En ABC también
consta que, en 1941, las Juventudes Hitlerianas visitaron la tumba de Primo de
Rivera y el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial
Niños, uno de ellos con un brazalete con esvástica, en un
campamento en Cercedilla (1944)
Polémica por un nuevo campamento
Este capítulo de la historia de la Sierra madrileña queda ya
muy lejano y apenas se recuerda. Estas últimas semanas, en cambio, un nuevo
campamento ha sembrado la polémica en esta zona de la región. El Foro Social de
la Sierra de Guadarrama -un colectivo que trabaja por la "memoria
antifascista"- denunció hace dos semanas la celebración de campamentos de "organizaciones
nazi-fascistas" en Rascafría y Guadarrama.
El primero de ellos, según esta organización, se desarrolló
en junio y lo organizó el grupo alemán Juventud Nacional Revolucionaria, una
rama juvenil de 'Tercera Vía' (Der III Weg), un "partido neonazi que usa
ese nombre como alusión al III Reich". Este grupo, detalla el Foro,
"actúa en contacto con el grupo neonazi español Devenir Europeo, algunos
de cuyos miembros acudieron al encuentro y les acompañaron en sus actividades y
visitas".
Este "campamento-escuela" -asegura el colectivo-
se realizó en un albergue regentado por la Comunidad de Madrid: el refugio
juvenil del Puerto de la Morcuera, en Rascafría. En declaraciones a TVE, el
Gobierno regional explicó que el grupo no se identificó al hacer la reserva de
este espacio y que la solicitud la hizo un particular.