jueves, 6 de agosto de 2020

Los grandes museos de Madrid pierden cuatro de cada cinco visitantes en un año

Reina Sofía, Thyssen y El Prado sumaron el último mes 90.283 espectadores, un 18% de los 482.655 visitantes de julio del año pasado.

Los tres principales museos españoles, el Museo Nacional del Prado, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza continúan con un descenso de visitantes en su segundo mes de reapertura tras el confinamiento a causa de la pandemia de coronavirus, algo que ya se produjo el pasado mes de junio.

Las tres pinacotecas abrieron de nuevo sus puertas el pasado sábado 6 de junio con aforo reducido y medidas de higiene tras haber permanecido casi tres meses clausurados a causa de la Covid-19, y con entrada gratuita en las dos primeras jornadas de reapertura, así como restricciones en el aforo.

Los tres museos cerraron julio con una cifra conjunta de 90.283 espectadores. Es decir: un 18% de las 482.655 personas que los visitaron en julio de 2019.

En el caso del Museo del Prado, los visitantes durante el mes de julio han alcanzado la cifra de 50.574, cifra inferior a los 274.739 visitantes que recibió el Prado entre el 1 y el 31 de julio de 2019, según los datos que han facilitado a Europa Press fuentes del museo.

No obstante, esta cifra mejora los visitantes del pasado mes de junio, cuando la pinacoteca recibió un total de 41.358 personas. El Prado abrió sus puertas con Reencuentro, un recorrido diferente por su colección permanente, y estableció un límite de 1.800 personas al día, un aforo que ha ampliado hasta las 2.500 personas.

Por su parte, el Museo Reina Sofía ha registrado desde el pasado 1 de julio un total de 18.944 visitantes en su sede central, dato inferior a las 121.159 personas que visitaron la sede central del museo en el mismo periodo de 2019, según señalan desde el museo. En el mes de junio de reapertura se alcanzaron los 15.712 visitantes en su sede central.

En el caso de esta pinacoteca, el Reina Sofía limitó a 938 el número de personas que podían permanecen a la vez en el museo, y con las restricciones de aforo solo 30 personas pueden permanecer al mismo tiempo en salas como la que acoge el Guernica, de Picasso.

El Thyssen, el único de los tres que ha abierto al público toda la superficie del museo, aunque con restricciones en el aforo, ha recibido en el segundo mes de reapertura un total de 20.765 visitantes, una cifra inferior a las 86.757 personas que recibió el museo en julio de 2019. En el primer mes de apertura de puertas, en junio, los visitantes fueron 25.079.

miércoles, 5 de agosto de 2020

Hoy 5 de agosto de 1962 fallece la actriz estadounidense Marilyn Monroe con 36 años de edad.

Norma Jeane Mortenson (Los Ángeles, California, Estados Unidos, de junio de 1926–Los Angeles, 5 de agosto de 1962), mejor conocida en el mundo artístico por su seudónimo Marilyn Monroe, fue una de las actrices estadounidenses de cine más populares del siglo XX considerada como un ícono pop y un símbolo sexual.

martes, 4 de agosto de 2020

FELIZ CUMPLEAÑOS "CHAMPAGNE"


Un 4 de agosto, pero en 1693, el monje francés Pierre Perignon (Dom Perignon) inventó un poco por casualidad en la abadía de Hautvillers, donde era abad,  una bebida notable que hizo burbujeante carrera: el vino de Champagne.

Aquel vino, de todos modos, no era el que conocemos hoy: tenía grumos y un aspecto blancuzco que no lo hacían grato ni siquiera en aquella época. El método “champenoise” que perfeccionó luego el abad después de la “ayuda” de la suerte fue: hacer una segunda fermentación del vino dentro de la botella, a la que se agrega una cantidad bien dosificada de azúcar. Eso hace que las moléculas de anhídrido carbónico permanezcan en el vino y sea espumoso.Según la leyenda, Dom Perignon vio correr de unas botellas de vino blanco que se estaban añejando en la bodega de la abadía un arroyuelo de burbujas por el suelo, ya que una de ellas se había roto. Asombrado por el descubrimiento, corrió a contarle a los otros monjes: “Venid, hermanos, hay un vino que hace estrellitas”. Había nacido el champagne por el método de cavas o tradicional, que sigue siendo el más artesanal y el más preciado por los conocedores, que hoy son muchos y muy exigentes.

Dom Perignon, dicen sus biógrafos, daba clases de mezcla de mostos en el monasterios, mezclas que se llamaban entonces como ahora, “cuvée”.

A esa mezcla se le añade azúcar de caña y levaduras de fermentación vinícola de la región. Se mete en botella y se deja que haga una segunda fermentación. La fermentación se produce porque se ha añadido azúcar -que se transformará en alcohol- y levaduras que producen la fermentación. Al fermentar se produce gas carbónico que reventarían una botella normal, por lo que Dom Perignon introdujo una botella de paredes muy gruesas, típicas del champagne y de otras bebidas espumantes que vinieron luego.

 Cuando aumentaba la presión, el tapón de la botella no la soportaba, por lo que Perignon introdujo un gran corcho que entraba a presión en la botella. El corcho frío es duro; pero si se hierve, se hace ablanda. Dom Perignon hacia grandes tapones, los hervía para reblandecerlos y todavía calientes los metía en la botella y los sujetaba con alambres atados al cuello, tal como hoy todavía se hace antes del “pum” de apertura de la botella.

 Tiempo después y con el mismo método, la viuda de Clicquot  iba todas las noches a la bodega para girar las botellas y ver cómo evolucionaba el vino, además fue una experta en mercadeo, vendiendo su champán a todas las cortes europeas, donde tuvo gran éxito.

La marca “champagne” y Dom Perignon fue utilizada por los viticultores de Hautvillers durante muchos años, pero no patentaron el nombre, de modo que en 1920, la famosa bodega  Moët et Chandon patentó el nombre y se hizo con la marca Dom Perignon.

La Viuda de Clicquot siguió fabricando su famoso champán y hoy su empresa sigue en vigor, se llama Veuve de Clicquot Ponsardin (este era su apellido de soltera). Si le faltaba algo a la viuda, lo hizo: inventó el champán rosado.