martes, 4 de agosto de 2020

FELIZ CUMPLEAÑOS "CHAMPAGNE"


Un 4 de agosto, pero en 1693, el monje francés Pierre Perignon (Dom Perignon) inventó un poco por casualidad en la abadía de Hautvillers, donde era abad,  una bebida notable que hizo burbujeante carrera: el vino de Champagne.

Aquel vino, de todos modos, no era el que conocemos hoy: tenía grumos y un aspecto blancuzco que no lo hacían grato ni siquiera en aquella época. El método “champenoise” que perfeccionó luego el abad después de la “ayuda” de la suerte fue: hacer una segunda fermentación del vino dentro de la botella, a la que se agrega una cantidad bien dosificada de azúcar. Eso hace que las moléculas de anhídrido carbónico permanezcan en el vino y sea espumoso.Según la leyenda, Dom Perignon vio correr de unas botellas de vino blanco que se estaban añejando en la bodega de la abadía un arroyuelo de burbujas por el suelo, ya que una de ellas se había roto. Asombrado por el descubrimiento, corrió a contarle a los otros monjes: “Venid, hermanos, hay un vino que hace estrellitas”. Había nacido el champagne por el método de cavas o tradicional, que sigue siendo el más artesanal y el más preciado por los conocedores, que hoy son muchos y muy exigentes.

Dom Perignon, dicen sus biógrafos, daba clases de mezcla de mostos en el monasterios, mezclas que se llamaban entonces como ahora, “cuvée”.

A esa mezcla se le añade azúcar de caña y levaduras de fermentación vinícola de la región. Se mete en botella y se deja que haga una segunda fermentación. La fermentación se produce porque se ha añadido azúcar -que se transformará en alcohol- y levaduras que producen la fermentación. Al fermentar se produce gas carbónico que reventarían una botella normal, por lo que Dom Perignon introdujo una botella de paredes muy gruesas, típicas del champagne y de otras bebidas espumantes que vinieron luego.

 Cuando aumentaba la presión, el tapón de la botella no la soportaba, por lo que Perignon introdujo un gran corcho que entraba a presión en la botella. El corcho frío es duro; pero si se hierve, se hace ablanda. Dom Perignon hacia grandes tapones, los hervía para reblandecerlos y todavía calientes los metía en la botella y los sujetaba con alambres atados al cuello, tal como hoy todavía se hace antes del “pum” de apertura de la botella.

 Tiempo después y con el mismo método, la viuda de Clicquot  iba todas las noches a la bodega para girar las botellas y ver cómo evolucionaba el vino, además fue una experta en mercadeo, vendiendo su champán a todas las cortes europeas, donde tuvo gran éxito.

La marca “champagne” y Dom Perignon fue utilizada por los viticultores de Hautvillers durante muchos años, pero no patentaron el nombre, de modo que en 1920, la famosa bodega  Moët et Chandon patentó el nombre y se hizo con la marca Dom Perignon.

La Viuda de Clicquot siguió fabricando su famoso champán y hoy su empresa sigue en vigor, se llama Veuve de Clicquot Ponsardin (este era su apellido de soltera). Si le faltaba algo a la viuda, lo hizo: inventó el champán rosado.

miércoles, 29 de julio de 2020

Una obra de Miró arrebata el protagonismo al autorretrato de Rembrandt: se vende por 24,6 millones de euros en Sotheby's


Se trata de la obra 'Peinture (Femme au chapeau rouge)', de 1927
Es un óleo sobre lienzo que pertenece a las conocidas 'pinturas oníricas'
La obra de Rembrandt ha sido adjudicada por más de 14,5 millones

 
La casa Sotheby's terminó el martes su gran subasta del verano, una que abarcaba más de medio milenio de historia del arte: desde Rembrandt, 'el primer pintor moderno', hasta Richter, quien se ha ganado su posición como uno de los pintores contemporáneos más grandes de la actualidad al reinterpretar las obras maestras de sus antepasados. Sin embargo, el protagonismo del desenlace de la cita se lo ha llevado un cuadro del pintor catalán Joan Miró, que se vendió por más de 24,6 millones de euros. Mientras, el autorretrato de Rembrandt fue adjudicado a un comprador privado por más de 14,5 millones de euros.
 
En concreto, el cuadro de Miró titulado Peinture (Femme au chapeau rouge), fechado en 1927, ha sido adjudicado por un precio de venta de 22.302.140 libras esterlinas (más de 24,6 millones de euros), ha informado la casa de subastas. Este óleo sobre lienzo pertenece a las denominadas 'pinturas oníricas' del artista catalán, que se caracterizan por una multitud de signos y símbolos suspendidos en el espacio y liberados de las restricciones de la representación literal.
 
En 1927, Miró creó una serie de obras en la misma escala, compartiendo el mismo fondo azul luminoso poblado por líneas y formas enigmáticas. Dos de ellas se encuentran actualmente en el Museo de Arte de Filadelfia y en la Fondation Beyeler.
 
El autorretrato de Rembrandt
 
Se calcula que existen en el mundo unos 80 autorretratos del artista, todos ellos ubicados en los mayores museos del mundo, a excepción de tres que están en manos privadas. Uno de ellos fue vendido por Sotheby's en Londres en 2003, mientras que otro está cedido en la National Gallery de Escocia. El tercero ha sido el que la casa de subastas ha ofrecido este martes. La puja alcanzó los 16 millones de euros, lo que supone una cifra récord para un autorretrato de este artista.