lunes, 15 de junio de 2020

Un año y ocho meses de prisión a un galerista de Barcelona por apropiarse de la venta de dos obras de arte


La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha confirmado la condena a un año y ocho meses de prisión impuesta a un galerista de Barcelona por dos delitos de apropiación indebida al considerar probado que se quedó con el dinero de la venta de un dibujo de Miró y un óleo de Oscar Domínguez que le había entregado en depósito el propietario legal de estas dos obras de arte.

Además, le impone que indemnice con 50.000 euros, más los intereses legales desde la fecha de la sentencia de instancia, o en su caso, mediante la adquisición y devolución del óleo 'Revólver y limón' de Óscar Domínguez a su propietario. Igualmente, le impone la pena de inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión de galerista o comercio de obras de arte durante el tiempo de la condena.
La Sala estima de forma parcial el recurso de casación interpuesto por la acusación particular, ejercida por el titular legítimo de las obras, y modifica la sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona que, además de la citada pena de prisión, impuso al condenado el pago de una indemnización de 22.000 euros o la adquisición y devolución del óleo de Oscar Domínguez a su propietario.

En cuanto a los perjuicios provocados por el segundo delito (dibujo de Miró), la sentencia recurrida acordó el pago por parte del condenado de la diferencia que se determine en ejecución de sentencia valorando las dos obras que entregó posteriormente, un original de GioPonti y una pieza de Nicola de María, en garantía del dibujo de Miró y 9.000 euros.

La estimación parcial del recurso supone el incremento de la indemnización (de 22.000 euros a 50.000 euros) por el óleo de Oscar Domínguez y la imposición de la pena de inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión de galerista o comercio de obras de arte durante el tiempo de condena.
Según los hechos probados, V.M.S.S. era titular de una galería de arte en Barcelona. Debido a la relación de confianza que tenía con el acusado, X.R.F. le entregó en depósito para su venta dos obras de arte: un dibujo de Miró sobre papel enmarcado de una mujer bailando, firmado por el autor, y otra obra de arte, un óleo sobre lienzo de Oscar Domínguez con el título 'Revólver y limón' del año 1949 y firmado por el autor.

En mayo de 2013, el acusado vendió, como si fuera su propietario, la obra 'Revólver y limón' por importe de 22.000 euros quedándose con todo el dinero. Posteriormente, hizo lo mismo con el dibujo de Miró, que vendió por 9.000 euros declarando expresamente ser propietario por justo y legítimo título.

En ningún momento, según los mismos hechos probados, informó de estas ventas a X.R.F. ni se las comunicó, y negó siempre haber vendido ambas obras y percibir importe alguno, hasta que en fecha 19 de enero de 2014 apareció en el periódico 'La vanguardia'un artículo de la galería Barbié de Barcelona haciendo referencia a una próxima exposición sobre bodegones. Entre las obras a la venta aparecía 'Revólver y limón' de Oscar Domínguez.
Por ese motivo, su propietario se puso en contacto con esta galería donde le confirmaron que habían adquirido la obra en mayo de 2013, un mes después de su entrega en depósito al acusado. Como reparación parcial del daño en 7 de febrero de 2014 entregó un original de GioPonti y una pieza de Nicola de María en garantía por el dibujo de Miró, obras de valor inferior al dibujo mismo.

En relación con el motivo del recurso relativo a que la obra de Óscar Domínguez estaba tasada en 60.000 euros y que la indemnización tendría que ser mayor, la Sala afirma que es cierto que en los hechos probados no se cuantifica el valor del cuadro dado en depósito para su venta, ya que solo se narra su venta a terceros.
Añade que no se puede aceptar el criterio de la sentencia recurrida que considera que el perjuicio es el valor (el precio) por el cual la obra se vendió por el autor del delito a un tercero, que inmediatamente la revendió a otro. Por el contrario -aclara la sentencia- el perjuicio será el valor de la tasación de la obra, que es el elemento más objetivo, una vez que su propietario no intervino, sobre lo defraudado al sujeto pasivo del delito, admitido incluso así por la Audiencia.

Y ese valor es, según la Sala, el de la tasación pericial que habla de un valor de entre 50.000 y 60.000 euros solo para el óleo de Óscar Domínguez. Así, concluye que la sentencia recurrida se da cuenta de que no puede mantenerse el criterio del valor de la venta que lleva a cabo el acusado, tras la comisión delictiva, que supone vender el cuadro por un precio vil.
Por ello considera que no puede mantenerse que el valor de los 22.000 euros lo fijó el mercado, pues fue el propio acusado quien así lo aceptó y convino, como podría haber aceptado una cantidad inferior. Por ello entiende que ese precio no puede servir para la correcta calificación del ilícito penal, máxime cuando resulta del dictamen pericial una diferencia tan ostensible.

La sentencia, con ponencia del magistrado Julián Sánchez Melgar, afirma que, como quiera que el Tribunal sentenciador señala que el precio pericial de tasación lo fue en una horquilla de entre los 50.000 y los 60.000 euros, se debe estimar, como cantidad más favorable al reo la de 50.000 euros, que completará el relato fáctico en la segunda sentencia que se tiene que dictar al efecto.
Sin embargo, la Sala concluye también que, desde la perspectiva del subtipo agravado, como dicha suma no supera, como argumenta el Ministerio Fiscal, los 50.000 euros, se está en el caso de no poder ser calificado el hecho criminal en el subtipo agravado definido en el art. 250.1.5º del Código Penal, tal y como reclamaba la acusación en su recurso.
Por tanto, afirma que, al no superarse el valor de la defraudación para la aplicación del subtipo agravado, el precio de tasación servirá para determinar el alcance de la responsabilidad civil puesto que el propietario de la obra resultó perjudicado en el valor de la peritación que es tanto como el valor de mercado de la obra.
Por otro lado, la Sala acuerda la imposición de una pena de inhabilitación especial al condenado tras admitir el motivo del recurso en que la acusación particular alegaba que el tribunal sentenciador no la acordó pese a que fue solicitada en tiempo y forma.

miércoles, 10 de junio de 2020

La Alhambra de Granada reabrirá el 17 de junio


La Alhambra de Granada reabrirá el 17 de junio
 
Es el conjunto monumental más visitado de España y uno de sus iconos turísticos
La Alhambra abrirá sus puertas a los visitantes el próximo 17 de junio tras permanecer cerrada al público desde el pasado 13 de marzo por la crisis del coronavirus. El recinto nazarí, considerado el monumento más visitado de España, ha anunciado su esperada apertura a través de las redes sociales, donde ha precisado que podrá volver a recibir turistas la semana que viene, el 17 de junio concretamente. «¡Te esperamos! #VuelvealaAlhambra, vuelve a #Granada», puede leerse en su cuenta de Twitter.
Se ha estado trabajando este tiempo en adecuar todos los espacios a las condiciones de seguridad e higiene necesarias para garantizar la seguridad de trabajadores y visitantes con el objetivo de reabrir cuanto antes.
Poco antes de que se conociera la fecha de apertura, el alcalde de Granada, Luis Salvador, decía ayer que la apertura de la Alhambra es algo fundamental para esta capital andaluza, con el matiz añadido de que, con los cambios incorporados en el sistema de adquisición de entradas, «quien venga a un hotel a dormir podrá tener sus entradas» para visitar el monumento.
Salvador ha señalado a preguntas de los periodistas que esta medida atiende una «demanda histórica» que existía en Granada para que las personas que visiten la Alhambra pernocten en la ciudad, lo que es importante «en este momento más que nunca«, ha recalcado, en alusión a las repercusiones económicas que la crisis sanitaria del coronavirus está teniendo en el sector del turismo.
 
La directora del Patronato la Alhambra de Granada y el Generalife, Rocío Díaz, agradeció el «trabajo importante» desarrollado en los últimos meses desde el Patronato de la Alhambra y la labor de todos sus trabajadores que, a lo largo de los últimos meses de cierre al público, han desempeñado laborales «esenciales y presenciales» en el monumento, que ha mantenido actividad interna y también teletrabajo.

martes, 9 de junio de 2020

Picasso desafía al coronavirus y muda su piel en el museo de Málaga


La institución malagueña organiza en plena pandemia la sexta muestra permanente dedicada al genio
Pablo Picasso renueva su piel a través de la nueva colección permanente del Museo Picasso de Málaga con 120 obras del artista, que se ha podido instalar en pleno confinamiento por el coronavirus gracias al trabajo de sus comisarios, conectados por medios telemáticos.
La presentación telemática fue llevada a cabo por Bernard Ruiz-Picasso, nieto del artista, que consideró “dramático” el hecho de no haber podido estar presente durante la instalación de la colección, que se nutre de fondos del Museo y de obras prestadas por la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte (FABA).
Bernard, que preside el consejo ejecutivo del Museo, ha apuntado que la presentación de las obras, antes más cronológica, pasa a ser ahora temática, y ha avanzado que ya empezarán a trabajar en la siguiente colección, a partir de 2023, cuando se cumplen cincuenta años de la muerte de Picasso y veinte de la apertura de este Museo.
Por su parte, Pepe Karmel, profesor del Departamento de Arte de la Universidad de Nueva York y comisario invitado, ha resaltado desde esa ciudad algunos de los hitos de la nueva colección, como el tapiz de 1958 a partir de “Las señoritas de Aviñón” creado para reinterpretar el lienzo de 1907. Ahí se combinan “figuras de la Grecia antigua con rostros de máscaras africanas”, y de la mano de Picasso se produce “la entrada de la geometría en el arte moderno”.
 
En “Mujer desnuda” (1908) ya hay “un triunfo absoluto de la geometría”, según Karmel, que ha precisado que, frente “al estereotipo que dice que el cubismo lo hace todo plano, se ve el carácter tridimensional del cuerpo femenino”. Mientras, en “Desnudo de mujer de pie” (1910), el cuerpo es “como una construcción mecánica hecha con chapas y cilindros” con piezas que no encajan “y dejan que el interior de la mujer fluya al exterior”, en lo que considera “la mayor revolución del arte del siglo XX”.
Otro cuadro como “Olga sentada” (1923) corresponde a lo que Karmel denomina “los años intermedios”, cuando a partir de la década de los 20, “Picasso ya es reconocido como el líder de la vanguardia, pero vuelve a sorprender retornando a la figuración”. “Sin embargo, estas obras son mucho más radicales de lo que parecen, con una Olga con líneas muy finas en la que los contornos quedan incompletos y se crea una nebulosa”, advierte el comisario, que destaca también de este época “Las tres gracias” (1923), “basadas en la estética del arte etrusco pero con el ideal de feminidad del siglo XX”.
 
En “Bañista con balón” (1929) Picasso “vuelve a cambiar de trayectoria y se convierte en líder del surrealismo”, y en los años 30 es “simultáneamente surrealista y clásico” y en algunas obras “inventa una versión propia de la mitología griega en la que muestra lo bestial de lo humano y lo humano de la bestia”.
Busto de mujer” (1949) y “Cabeza de mujer” (1948) se enmarcan en los “años tardíos” de Picasso, quien en esa época hablaba en entrevistas de la pintura “como un lenguaje de los signos”, ha recordado Karmel. En la nueva colección está también la emblemática escultura “Cabeza de toro” (1942), de cuando Picasso “vive en un mundo de signos, redescubre parecidos ocultos entre los objetos y asemeja el sillín de la bici a la cabeza de un animal y coloca el manillar curvado en forma de astas de toro”.

También está la “Maternidad” (1970), “una parodia alegre de la Virgen y el Niño, éste con una pierna levantada que es una obra de arte del escorzo, como de Miguel Ángel, pero Picasso lleva aquí la atención del espectador a las partes íntimas del bebé, cosa que evidentemente no habría hecho Miguel Ángel”. La nueva colección aproxima al público a un artista “que con 90 años continuaba reinventando la pintura”, ha resaltado el comisario.
 Maternidad