lunes, 15 de enero de 2018

El mito incandescente de Greta Garbo



La larga sombra de la actriz cubre aún de nostalgia, cumplidos ya los 27 años de su muerte, el recuerdo de legiones de cinéfilos
Se convirtió, con el paso del tiempo, en la suma sacerdotisa de una nueva y prometedora comunidad religiosa llamada cine. A día de hoy continúa siendo la femme fatale indomable y obstinada que tanto alimentó la mitología hollywoodiense desde los remotos tiempos del cine mudo en los felices años veinte


protagonista de filmes memorables, como El demonio y la carne (Flesh and the Devil, 1927), La dama misteriosa (The Mysterious Lady, 1928), Anna Christie (1930), Gran Hotel (Grand Hôtel, 1932), Orquídeas salvajes (Wild Orchids, 1929), Susan Lennox (Susan Lennox: Her Fall and Rise, 1931) Transcurridos ya 27 años y unos meses de su desaparición, la actriz sueca Greta Garbo, o Ninotchka (1939), sigue, a más de cinco lustros de su deceso, personificando el arquetipo de la femme fatal indomable, altiva y obstinada por antonomasia que tanto alimentó la mitología hollywoodiense desde los remotos tiempos del cine mudo, cuando todo parecía una continua epifanía. La curiosidad por el nuevo invento se tornó rápidamente en un exultante ritual litúrgico gobernado por el poder omnímodo de las grandes estrellas. Auténticas diosas del sexo que, como la Garbo, ejercían como tales sobre una sociedad virtualmente traumatizada tras una devastadora guerra que asoló al mundo durante cuatro largos años.
Junto a Charles Chaplin, otra de las grandes figuras europeas que enriqueció con su talento al todavía balbuciente cine norteamericano, Greta Lovisa Gustafsson (Estocolmo, 1905-Nueva York, 1990) se convertiría, desde su llegada a Estados Unidos en 1926, en una de las principales señas de identidad del viejo Hollywood aunque, a diferencia de su genial colega británico, su vida estuvo siempre envuelta por un continuo clima de misterio, como si pretendiera prolongar en el ámbito privado la imagen de frialdad y displicencia que mostraba habitualmente en la pantalla, abonando así el terreno para la especulación entre quienes, por puro prejuicio, no aceptan la legítima decisión de cualquier estrella de preservar celosamente, como y cuando quiera, su propia intimidad de la insaciable avidez de sus millones de fans.


Meca del cine
Prácticamente desde su desembarco en la meca del cine, el nombre de la Garbo, aupado por su compatriota y maestro Mauritz Stiller, ha sido sinónimo de misterio, belleza, enigma, deseo y seducción. Las películas que interpretó durante sus escasos diecinueve años de carrera profesional, algunas dotadas todavía de un enorme magnetismo, se convirtieron en el vehículo idóneo para despertar en el gran público el ansia por un ideal de mujer tan deseado como inalcanzable. Su vida personal, marcada por la soledad, la autodisciplina y la moderación, fue también objeto de continuas murmuraciones entre los sectores más conservadores de Hollywood, que no se explicaban cómo una diva de su talla, adorada por los productores, venerada por millones de admiradores e idolatrada hasta el delirio por los mitómanos de medio mundo, renunciaba voluntariamente a las mieles del triunfo para llevar, hasta su último aliento, una existencia profundamente austera, lejos del esponjoso mundo que la rodeó durante más de dos décadas de reinado.
Pero más que desvanecerse, el suyo ha sido un mito que se ha ido retroalimentando con el paso del tiempo, a pesar de abandonar su carrera cuando se hallaba en la mismísima cima del éxito pues sus filmes, incluyendo los menos afortunados, han pasado a integrar el imaginario colectivo de varias generaciones de espectadores, cumpliendo así con su misión como arquetipo fundacional de lo que, en palabras de Federico Fellini, se transformaría muy pronto «en una nueva orden religiosa llamada cine» y como mujer capaz de doblegar sentimientos y de desatar las pasiones más abrasivas. De ahí que, refirmando su conocida fama de altiva y displicente, rechazara incesantemente las propuestas amorosas de muchas de las más ilustres personalidades de su tiempo celosa de su independencia y de la privacidad por la que tanto combatió durante toda su huidiza y enigmática vida.
Dotada de un prodigioso sentido de la distinción, fría y distante como un cisne, la Divina iluminó, como ninguna otra estrella de Hollywood, las pantallas del mundo entero aportando la sabiduría y prestancia de una mujer cuyo innato talento la convirtió en la gran dama indiscutible del cine de su época. Hoy, cuando la mayoría de las divas de la pantalla son sometidas a complejos y sofisticados métodos de interiorización dramática, la legendaria naturalidad de la Garbo cobra, si cabe, aún más grandeza. La suya era una técnica que nacía de la pura intuición y de un convencimiento absoluto de sus grandes recursos expresivos ante las cámaras. Su escuela murió con ella. Pero no el recuerdo imborrable de sus treinta películas en las que, con mayor o menor fortuna y brillantez, demostró una versatilidad y un aplomo difícilmente homologables con los de cualquier otra gran figura de la historia del cine.
Protagonista
De la frágil y apasionada protagonista de Margarita Gautier (Camille, 1936) a la atormentada heroína de Ana Karenina (Anna Karenina, 1935), pasando por la audaz y perseverante Cristina de La reina Cristina de Suecia (Queen Christina, 1933) o la enigmática espía de Mata Hari (Mata Hari, 1932), Greta Garbo transitó por los senderos de la perversión, del sufrimiento, del amor, de la humillación, de la muerte, del resentimiento, del rencor..., representado con convicción y hondura emocional a los personajes más dispares en filmes que fueron trazando paulatinamente el singular perfil de este gran icono femenino. Superar la sensibilidad dramática que irradiaba su imagen en la pantalla sería como tocar el cielo, parafraseando el famoso bolero. Nadie, por muy sobresaliente que sea su currículo profesional, ha podido alcanzar su autoridad y prestancia ante las cámaras, ni volar nunca tan alto. Y no sólo porque se trate, en definitiva, de alguien que reúne todos los valores de una actriz sobradamente solvente sino, simplemente, porque su genio estaba investido por un halo intransferible de fascinación personal, de duende, que trascendía al mero fenómeno de la representación. Ahí precisamente residía el tan traído «misterio» de la gran estrella sueca: en sus dotes insuperables para trascender a sus personajes y en su capacidad para mostrar, mediante un control absoluto de sus propios recursos dramáticos, retratos de mujer que han quedado fijados a fuego en nuestras retinas.

miércoles, 10 de enero de 2018

ARGENTINA …gran apuesta a la cultura



Autorizan la exportación de hasta 15 obras de arte por año y por persona
La decisión del Gobierno de reducir la burocracia estatal también comprende a las obras de arte de autores nacionales, que podrán exportarse en hasta 15 piezas por año bajo la modalidad de "equipaje de mano", sin la necesidad de realizar trámites ante la AFIP o el Ministerio de Cultura como sucede en la actualidad.
Esta resolución "es la respuesta a muchos pedidos que nos hacían dueños de galerías de arte, y artistas, que no podían llevar sus obras a otros países, o simplemente, no podían venderlas al exterior", señaló el ministro de Producción, Francisco Cabrera, al anunciar esta tarde una serie de medidas que tiene por objetivo reducir la burocracia en el Estado.
El funcionario explicó que en la actualidad el movimiento internacional de obras de arte desde el país "era sumamente engorroso", ya que se exigía no solo el pedido ante el Ministerio de Cultura sino también trámites aduaneros excesivos que solo podían hacerse en el Aeropuerto de Ezeiza, de manera anticipada y en horarios restringidos.
Además, artistas o galeristas debían recurrir a escribanos que certificaran las obras a exportar y, pese a cumplir con ello, quedaban sujetos al arbitrio final de funcionarios de la Aduana, que podían aprobar o no la operación.
También los turistas compradores de arte argentino se veían forzados a dejar las obras en el país e involucrar a despachantes, fletes y transportes internacionales.
"Por todo esto, entre 2011 y 2015 las exportaciones argentinas de arte disminuyeron 73 por ciento, mientras que en el mundo aumentaron 48 por ciento", subrayó Cabrera.

A partir del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que se publicará mañana en el Boletín Oficial "se podrán exportar hasta 15 obras de arte como equipaje acompañado, sin mayor trámite que un Aviso de Exportación ante el Ministerio de Cultura, o una licencia especial, en el caso de obras de autores muertos hace más de cincuenta" , subrayó el ministro.
Además, la nueva norma implica que el Estado dejará de tener la opción de compra para obras de autores vivos o fallecidos dentro de los 50 años precedentes, restringiendo de esta forma el plazo existente en la actualidad para manifestar interés, concretar compras o completar los pagos correspondientes en lo que respecta a obras de arte.

lunes, 8 de enero de 2018

8 de enero de 1935



Elvis Aaron Presley​ fue un cantante y actor estadounidense, uno de los más populares del siglo XX. Se hace referencia a él como «el Rey del rock and roll», «el Rey del rock», «el Rey» o simplemente Elvis.
Fecha de nacimiento: 8 de enero de 1935, Tupelo, Misisipi, Estados Unidos
Fallecimiento: 16 de agosto de 1977, Memphis, Tennessee, Estados Unidos
Causa de muerte: Infarto agudo de miocardio
Cónyuge: Priscilla Presley (m. 1967–1973)
Tuvo un hermano gemelo
Elvis Aaron Presley nació en 8 de enero de 1935, pocos minutos después que su hermano gemelo, Jesse Garon Presley, quien nació muerto. Elvis fue hijo único y no mantuvo una buena relación con sus padres Vernon y Gladys.
Le gustaba el deporte
Apasionado por el karate, consiguió ser cinturón negro en dicha disciplina en 1960. El certificado que lo catalogó como campeón siempre lo llevó en su cartera.
Sus padres le enseñaron su verdadera pasión
A muy corta edad Presley pedía con ansias una bicicleta, pero sus padres, quienes hicieron todos sus esfuerzos, no pudieron comprarla. Sin embargo le regalaron una guitarra, de ahí Elvis mostró su gran afinidad para la música.
Héroe favorito
Cuando era tan solo un niño, alegraba su vida con las aventuras de Captain Marvel Jr, con quien compartía varias similitudes con su aspecto artístico: su pelo, su traje, y hasta el rayo insignia del héroe, el cual formó parte de la decoración de su casa.
Salvó vidas
El cantante Barry White, antes de ser mundialmente famoso, estaba dentro de una prisión por haber robado un par de llantas. Cuando estaba pagando su pena, escuchó “It’s Now or Never” de 1960, en ese momento direccionó su vida a la música.
En la marina
Elvis prestó servicio en la marina de los Estados Unidos, donde ganaba 78 dólares al mes, estando ahí, conoció a Priscilla Beaulieu, su futura esposa, quien en ese entonces tenía 14 años


El 26 de junio de 1977, Elvis dio su último show en el Marquet Square Arena de Indianapolis.