miércoles, 22 de febrero de 2017

Descubierta en Guadalajara la ciudad que puede cambiar los libros de historia



Un equipo de arqueólogos e investigadores ha descubierto bajo la ermita de la fotografía un hallazgo de enorme relevancia: una ciudad romana de 12 hectáreas, que se creía perdida, oculta bajo una colina y en perfecto estado de conservación.


Los expertos señalan la excepcional importancia de este yacimiento para el conocimiento del interior de la Hispania romana




Los expertos señalan la excepcional importancia de este yacimiento para el conocimiento del interior de la Hispania romana

Ha sido descubierta la que los arqueólogos identifican con una ciudad romana perdida, de nombre Caraca, en el municipio de Driebes (Guadalajara, cerca del límite de Madrid), en la comarca de la Alcarria Baja. Ya había indicios arqueológicos de la importancia del lugar, puesto que en 1945, durante la construcción del canal de Estremera, fue localizado a los pies de este cerro un tesorillo de plata, con un peso de casi 15 kilos, formado por tortas de pesos, recipientes, lingotes, sortijas, torques, fíbulas, y monedas.
El tesoro, datado a finales del siglo III a.C., se expone actualmente en el Museo Arqueológico Nacional y, pese a su importancia, se desconocía todo sobre su contexto arqueológico en esa zona, que no se había explorado y la mayor parte de los estudiosos tenía como carente de importancia. Posteriormente sólo se habían realizado algunas prospecciones en la década de los ochenta por parte de los profesores Jorge Sánchez-Lafuente y Juan Manuel Abascal.

Pero, desde este pasado otoño, un equipo de arqueólogos dirigido por Emilio Gamo Pazos (profesor-tutor del Centro Asociado de la UNED en Madrid) y Javier Fernández Ortea (gestor del Monasterio de Monsalud) ha desarrollado una prospección arqueológica intensiva y geotécnica del cerro de la Virgen de la Muela, en Driebes, descubriendo un hallazgo de enorme relevancia: toda una ciudad romana, de considerables dimensiones (unas 12 hectáreas), oculta bajo la colina.
Para explorar ésta se formó un equipo multidisciplinar formado por profesionales del CAI de Arqueometría y Análisis Arqueológico en colaboración con el Departamento de Física de la Tierra, Astronomía y Astrofísica I (Sección departamental de Astronomía y Geodesia), de la Facultad de Matemáticas de la Universidad Complutense. Así como por los arqueólogos e historiadores Jerónimo Sánchez Velasco, David Álvarez Jiménez y Saúl Martín González. Las prospecciones fueron financiadas por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, así como por el Ayuntamiento de Driebes y la Asociación de amigos del Museo de Guadalajara, con la inestimable cooperación de los dueños del terreno que permitieron el desarrollo de esta investigación.
Se ha trabajado con las técnicas y métodos de investigación históricos y arqueológicos más punteros, desde estudios de toponomia, cartografía y fotografía histórica, a un intenso trabajo de campo que incluyó la recogida de materiales arqueológicos en superficie –fundamentalmente cerámica, pero también piezas de estuco con restos de pinturas murales– y el uso de un georradar 3D. Esta técnica actual permite poder «ver» con detalle los restos arqueológicos a una profundidad de hasta 1,5 metros en tres dimensiones, con una recreación fiel por ordenador, sin necesidad de tener que excavar, a fin de saber con qué se van a encontrar los arqueólogos en la zona de la sospechan. Aunque los expertos esperaban resultados alentadores, lo obtenido ha superado con creces todas las expectativas y constituye un hallazgo seguramente revolucionario, como se detallará en las publicaciones científicas del equipo que actualmente se encuentran en prensa.
En efecto, se pudo confirmar en el plano la presencia de una gran ciudad romana con un urbanismo propio y muy desarrollado. A través del georradar se observa con claridad toda una ciudad, con sus espacios públicos, incluido un foro porticado, su cardo y decumanus, es decir, sus avenidas principales, posiblemente un mercado (macellum) y unas termas, además de una tupida malla de manzanas de viviendas que, además, parecen solaparse en diversas fases cronológicas.

Por otro lado es posible que la ermita de la Virgen de la Muela, patrona de Driebes, erigida en el siglo XVI y que aún pervive en estado ruinoso, se superponga a un antiguo templo de una divinidad pagana en el centro del yacimiento. La identificación con la ciudad romana de Caraca, citada en las fuentes clásicas, pero cuya ubicación era hasta el momento desconocida, es muy probable, según los arqueólogos. Estos apuntan que los restos más antiguos son del final de la Edad de Bronce, es decir, de los comienzos del primer milenio antes de Cristo, y el lugar continuó ocupado por los carpetanos y luego, con la conquista romana, el lugar albergó esta importante ciudad que podría haber alcanzado, a la vista de los recientes descubrimientos, la categoría de «municipium». Además, los arqueólogos han localizaron un acueducto de «opus caementicium (el hormigón romano) con nada menos que 112 metros de canalización e idénticas características al de Segobriga y con cabecera en el manantial de Lucos, también situado en Driebes. La construcción de este tipo de obras iba en consonancia con la monumentalización de las urbes con estatus municipal.

Un paso necesario
Para cerrar el círculo, el otro hallazgo significativo es la identificación de unos sillares de grandes dimensiones con decoración almohadillada, pertenecientes a edificios públicos y los restos de la vía romana que uniría a ésta ciudad con Segobriga y Complutum, la llamada vía Complutum-Carthago Nova.
Sin embargo, para terminar de confirmar las hipótesis planteadas desde un inicio y los hallazgos constatados con las nuevas tecnologías, resulta necesario dar el siguiente paso. De este modo es la intención de los arqueólogos continuar en este año los trabajos en el lugar con el objeto de desvelar más detalles de este yacimiento excepcional para el conocimiento del interior de la Hispania romana. El espectacular hallazgo de una nueva ciudad romana como la de Caraca supone una oportunidad, no sólo para el conocimiento científico, sino también para el desarrollo sociocultural y económico de la comarca de la Alcarria. Para saber más detalles acerca de este descubrimiento los implicados en las labores de investigación han convocado una conferencia pública en el Museo de Guadalajara el próximo 9 de marzo.
Un cambio en el mapa territorial de Hispania

Expertos y autoridades están de acuerdo en la enorme importancia de la ciudad romana encontrada en Driebes, que ha sido posible gracias la colaboración entre universidades, administraciones públicas y particulares.
El alcalde de la localidad, Pedro Rincón, constata «la gran expectación creada por los restos arqueológicos» descubiertos, al tiempo que agradece «la colaboración de los dueños del terreno en el desarrollo del proyecto de investigación». Mientras que María Luisa Cerdeño, profesora de la Universidad Complutense, resalta «la importancia del descubrimiento de este nuevo yacimiento, casi intacto, porque puede proporcionar una valiosa información sobre el contacto de los romanos con las poblaciones indígenas y sobre su posterior desarrollo cultural».
El interés del yacimiento radica en que «documenta una amplia secuencia cultural que abarca desde los primeros ocupantes del cerro al final de la Edad del Bronce, el desarrollo de los carpetanos en la Edad del Hierro y su proceso de romanización», destacando la importancia de esta «gran ciudad romana que pervivió hasta finales del siglo II», completa. Teresa Sagardoy, arqueóloga de la Junta de Castilla-La Mancha, también se ha posicionado sobre el tema, que lo califica como «uno de los hallazgos arqueológicos más relevantes de los últimos años».

Respecto a los modernos métodos utilizados en la prospección arqueológica, con herramientas como el georradar 3D, Teresa Chapa –catedrática de la Complutense– destaca que ésta ha permitido detectar con gran precisión estructuras enterradas: «Bajo un campo arado casi pueden verse plazas, calles y casas de época romana». Con esta información, afirma la catedrática, «la arqueología puede contribuir decisivamente a la conservación de unos restos que de otro modo correrían el peligro de desaparecer». Finalmente, Fernando Aguado, director del Museo de Guadalajara, califica como excelente el trabajo del equipo de investigación –con Emilio Gamo y Javier Fernández a la cabeza– que recabó desde el primer momento el apoyo de diversos actores públicos y privados, como la Asociación de Amigos de Guadalajara, y declara que, aun en esta fase inicial de resultados, «los datos que arroja la prospección suponen ya dar un vuelco al conocimiento que se tenía hasta ahora de la presencia romana y viene a completar el mapa de la organización territorial de Hispania». Sólo cabe esperar –continúa– que las excavaciones saquen a la luz restos de entidad para poder ir completando las colecciones de época romana del Museo e ilustrar con ellos esta apasionante etapa cultural.




lunes, 20 de febrero de 2017

Alemania devuelve a sus dueños un dibujo de Adolph von Menzel robado por los nazis



La obra estaba en la valiosa colección de Cornelius Gurlitt, que se exhibirá al público por primera vez en noviembre
La ministra alemana de Cultura, Monika Grütters, ha devuelto una nueva obra de arte robada por los nazis a sus legítimos dueños judíos, en este caso un dibujo del pintor Adolph von Menzel hallado en la valiosa colección de Cornelius Gurlitt.
El anciano Gurlitt donó su colección al morir en 2014 al Museo de Arte de Berna, pero este alcanzó un acuerdo con las autoridades alemanas para garantizar que los centenares de obras de arte presuntamente expoliadas por el régimen hitleriano que incluía aquel tesoro volvieran a sus dueños originales.
«Interior de una iglesia gótica» está datado en 1874 y fue recogido en Berlín por los herederos de quien fue su última propietaria legítima, Elsa Helene Cohen. Según las investigaciones realizadas, el dibujo perteneció a Albert Martin Wolffson, conocido abogado, político y coleccionista de arte de Hamburgo; Elsa Helena, su hija, lo recibió en herencia, pero se vio obligado a venderlo en 1938 para financiar su huida a Estados Unidos, donde hoy siguen viviendo sus descendientes.
«Cada una de estas obras es un pieza del mosaico de la verdad histórica en la que Alemania está obligada moralmente a trabajar. Se lo debemos a todas las personas perseguidas y en muchos casos asesinadas por los nacionalsocialistas», manifestó la ministra de Cultura en un comunicado. Alemania, continuó Grütters, debe hacer todo lo posible para investigar el destino de perseguidos como Elsa Cohen, forzada a desprenderse de sus obras de arte, y garantizar que todos los bienes expoliados regresan a manos de sus herederos.
El equipo de trabajo encargado de analizar la colección Gurlitt identificó a finales de 2015 como «arte robado» el dibujo «Interior de una iglesia gótica», pero la restitución de la obra a la familia se retrasó hasta por el proceso judicial abierto entre presuntos herederos del anciano. En diciembre pasado, la Audiencia de Múnich determinó la validez del testamento de Gurlitt, lo que permitió ejecutar el acuerdo alcanzado entre el Museo de Arte de Berna y Alemania para la devolución de las obras que fueron confiscadas.
Exhibición del tesoro
La pasada semana el citado museo y el Bundeskunsthalle de Bonn (Alemania) anunciaron que en noviembre se exhibirá al público, por vez primera, parte del tesoro de Gurlitt, descubierto en 2012 en el marco de una investigación por fraude fiscal.
Cornelius era hijo del marchante de arte Hildebrandt Gurlitt, uno de los pocos que tuvieron autorización del régimen nazi para negociar con obras del denominado «arte degenerado», retiradas de museos y galerías al considerarse que contravenían los principios y valores del nazismo. La exposición en el museo de Berna se centrará en el «arte degenerado» y en obras círculo familiar de Gurlitt, mientras que la del Bundeskunsthalle tendrá como eje las piezas expropiadas por los nazis y cuadros de origen todavía incierto.

MATERIAL DE PRIMERA! El teléfono de Hitler va a la venta US $ 100 000 (15)





Este fin de semana hará las delicias de los entusiastas de la historia de los ricos en la subasta de Estados Unidos, que sale a la venta el teléfono Segunda Guerra Mundial Hitler.
Maryland administrada por Estados Unidos lonja va a ser subastado , de Adolf Hitler bunker personal, teléfono, escribe la BBC.
Teléfono rojo, grabado el emblema Parteiadleri y el nombre de Adolf Hitler, se encontraron 1945 . bunker del Führer en Berlín.
Los soldados soviéticos y luego se la dio al oficial británico Sir Ralph recuerdo Raynerile, quien tomó la delantera al regresar a su tierra natal. Cuando murió en 1977, dejó una herencia a su hijo Ranulfile teléfono.
Ranulfo decidió poner a la venta telefónica, pero debido a que el costo del seguro de haber llegado a ser demasiado grande. El hombre espera comprar una valiosa museo natsifoni que conmemorara para las generaciones futuras.
Precio de salida es de $ 100 000, o aproximadamente 94 000 euros. Se encargará de la venta de Alexander subastas Históricos, que espera encontrar un teléfono, el nuevo propietario de 300 000 dólares.
Centro de subastas del Representante Bill Panagopulos llama al teléfono de destrucción masiva, como Hitler utilizó la matanza de varios comandos de transmisión, mediada por la Associated Press.