lunes, 2 de marzo de 2020

El Tribunal Constitucional da la razón a los herederos del fallecido actor Christopher Lee


El juez no puede citar a un demandado por edicto sin notificarle en persona
El fallo considera que se ha vulnerado su derecho a la tutela judicial efectiva



Christopher Lee participó durante años en películas de terror, sobre todo como Conde Drácula. Alamy

El Tribunal Constitucional ha dado la razón a los herederos del actor Christopher Lee (Christopher Frank Carandini Lee), después de que fuese condenado por el empleo de  una obra pictórica de un pintor español como cartel de una película protagonizada por él a pagar una indemnización de 710.000 euros, pero sin haber sido oído en amparo, al desconocer el juzgado su dirección en el Reino Unido.
Christopher Frank Carandini Lee fue un actor inglés, fallecido en junio de 2015, famoso por sus interpretaciones en el papel de 'Conde Drácula' y otros personajes de terror, así como por sus papeles de 'Saruman' en 'El Señor de los Anillos' y 'El hobbit' o el de 'Conde Dooku' en las de 'Star Wars'.

La sentencia, de 24 de febrero de 2020, establece que el juez debe proceder a la notificación personal del demandado, aunque desconozca su domicilio en la Unión Europea, sin que pueda hacerlo a través de una notificación edictal sin agotar todas las herramientas de búsqueda a su alcance, porque vulnera el derecho a la tutela judicial efectiva sin indefensión (artículo 24.1 de la Constitución Española -CE-) y el derecho a un proceso con todas las garantías (artículo 24.2 de la CE).

Concluye la ponente, la magistrada Balaguer Callejón, que "no se puede certificar como título ejecutivo europeo una resolución, transacción judicial o documento público con fuerza ejecutiva emitido en un procedimiento desarrollado en ausencia del obligado, si su domicilio era un dato desconocido en el marco del procedimiento, lo que sucedía en este supuesto concreto.
La Sala Primera del Tribunal Constitucional estima los recursos de amparo planteados por Christopher Lee, al que sucedió tras su fallecimiento doña Birgit Lee (modelo danesa, esposa del actor), contra varias resoluciones del Juzgado de lo Mercantil número 1 de Burgos, por haber vulnerado su derecho de defensa.
Condenado en rebeldía
El actor fue condenado en rebeldía. La sentencia de amparo constata que el juez no procedió a la notificación personal en ningún momento, supliendo esta por una notificación edictal que no surtió efecto alguno. Además, el auto despachando la ejecución fue certificado como título ejecutivo europeo, lo que permitía intentar la ejecución en Reino Unido, lugar de residencia de Christopher Lee.
La sentencia establece que la notificación por edictos del auto despachando la ejecución no fue una modalidad de notificación válida para Christopher Lee, porque en ningún momento del procedimiento de ejecución el órgano judicial intentó la notificación personal, y no agotó los instrumentos de búsqueda a su alcance. Esta falta de notificación personal generó una indefensión real y efectiva del recurrente en amparo porque no pudo participar el procedimiento de fijación de sus obligaciones económicas.
Pero, además, basándose en la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre las garantías que deben rodear a la certificación de los Títulos Ejecutivos Europeos (TEE), la sentencia de amparo reconoce que también se vulneró el derecho a la tutela judicial efectiva (artículo 24.1 de la CE), por una aplicación errónea de la norma comunitaria, infringiéndose, además, el derecho de defensa del recurrente en amparo que recogen los artículos 24.1 de la CE y 47 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

El Título ejecutivo europeo es un procedimiento que permite que una sentencia sobre una deuda no impugnada dictada en un Estado miembro pueda ser reconocida y ejecutada fácilmente en otro Estado miembro.



miércoles, 26 de febrero de 2020

‘Retrato de Jaqueline’, de Picasso, la obra más cara de ARCO


 El cuadro es un óleo pintado en 1957 y en el que aparece la que sería su última esposa


Varios visitantes conversan delante de la obra ‘Retrato de Jaqueline’, de Picasso
El cuadro Retrato de Jaqueline de Picasso, con un precio de 6,5 millones de euros (7 millones de dólares), y que se encuentra ubicado en el espacio de la Galería Edward Tyler Nahem es hasta el momento el precio más elevado de una obra de arte de la feria ARCO 2020.

El cuadro es un óleo pintado en 1957, poco después de que falleciera su mujer Olga, y en el que aparece la que sería su última esposa, Jaqueline Roque. Por el momento es la pieza más cara conocida en ARCO, aunque le sigue de cerca, una gran escultura de Chillida, de la galería Hauser & Wirth y cuyo precio son 5 millones de euros (5,4 millones de dólares), según señalan fuentes de la galería.

Le sigue de cerca, una gran escultura de Chillida, de la galería Hauser & Wirth y cuyo precio son 5 millones de euros

La galería suiza, que dedica por entero su espacio al escultor vasco, es la responsable de la reapertura del museo dedicado al artista, el Chillida Leku, tras llegar a un acuerdo con la familia. Entre las más caras de la feria también se encuentran también un Calder por 1,8 millones de euros (casi 2 millones de dólares), un cuadro de Kandinsky por 1,5, (1,6 millones de dólares) en la galería Leandro Navarro.


Además de estas piezas, la feria ofrece obras menos costosas. En la Galería Lelong se pueden encontrar dos bustos de mujer de Jaume Plensa por 430 000 euros (unos 467 500 dólares) cada uno y un dibujo de Miró por 800 000 euros (unos 870 000 dólares).



Forsblom, la galería que tiene el cuadro de Franco que suscita cierta polémica, tiene una serie de Ai Weiwei, titulada Zodiac, en el que recrea los animales del zodiaco chino con piezas de lego, por 160 000 euros (unos 174 000 dólares) cada uno, en total, alcanzaría los 1,9 millones de euros (2 millones de dólares).


En el apartado de autores españoles, la galería Malborough, había vendido ya a primera hora de hoy su obra más cara, un tríptico de Antonio López por 300 000 euros (326 160 dólares), y ofrecía, entre otras, una escultura de Martín Chirino por 250 000 euros (casi 272 000 dólares).