miércoles, 2 de mayo de 2018

Muere Art Paul, creador del icónico conejito de Playboy


El ilustrador fue el primer empleado de Hugh Hefner en la revista masculina. En una entrevista, reveló que tardó “unos minutos” en diseñar el emblemático logo


Art Paul, creador del icónico conejito de Playboy

En solo un par de minutos diseñó uno de los símbolos más reconocidos de las últimas décadas. Art Paul, creador del icónico conejito de Playboy, falleció a los 93 años producto de una neumonía. Su muerte ocurrió el pasado sábado en un hospital de Chicago, aunque la noticia ha trascendido en las últimas horas.
Paul era un ilustrador independiente cuando comenzó a trabajar con el fundador de Playboy, Hugh Hefner -fallecido el pasado mes de septiembre-, como el primer empleado de la revista en la década de 1950. “No pensamos que la revista iba a ser tan exitosa desde el comienzo, habiéndola montado solo Hefner y yo”, dijo al Chicago Sun-Times. “Hef fue bueno conmigo. Creo que yo le di mucho. Él me dio mucho a mí”.
En una entrevista, reveló que tardó menos de una hora en diseñar el logo conformado por la cabeza de un conejo y un moño. “Lo dibujé en unos minutos. Si hubiera sabido lo famosa que se haría esa marca le hubiera dedicado mucho más tiempo; y, muy probablemente, no me hubiera salido tan bien”, bromeó.



El logo fue pedido por el propio Hugh Hefner en 1953. “Art se merece el crédito por la liberación del ilustrador”, dijo Christie Hefner, hija de Hugh Hefner y ex presidenta y directora ejecutiva de Playboy. “Él ayudó a redefinir toda la noción del arte comercial para que pueda ser respetado y legitimado como arte de altura”.
Paul también contrató a artistas como Salvador Dalí, Andy Warhol y Shel Silverstein para que crearan ilustraciones para Playboy. Fue director de arte de la publicación hasta que se retiró en 1982. Tras dejar Playboy, continuó trabajando, dando clases y diseñando para revistas, publicidad, televisión y cine. Pasó la última década dibujando y pintando.

martes, 24 de abril de 2018

Bombardeo de Guernica

El bombardeo de Guernica fue un ataque aéreo realizado sobre esta población española el 26 de abril de 1937, en el transcurso de la Guerra Civil Española, por parte de la Legión Cóndor alemana ...

jueves, 19 de abril de 2018

Un Dalí desconocido sale a subasta





Tres dibujos realizados en 1926 y 1927 salen ahora a la luz tras permanecer años ocultos


Hay muchos cajones que todavía permanecen cerrados, carpetas de las que se nos oculta su contenido o armarios que siguen con la llave puesta. El próximo 10 de mayo se ponen en manos del mejor postor tres dibujos de Salvador Dalí que permanecían lejos de nuestros ojos, perdidos entre las páginas de un libro. Será la barcelonesa casa de subastas La Suite la encargada de buscar nuevo propietario para estas piezas.
Pero, ¿qué información nos proporcionan estos dibujos? Pues nos ayudan para conocer algo más al joven Dalí, aquel que acaba de ser expulsado de la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid y que ya ha demostrado que puede escandalizar con su manera de entender el arte. Es el Dalí que sigue a Picasso, pero que también se está acercando al surrealismo gracias a las corrientes vanguardistas que ha conocido de primera mano en la Residencia de Estudiantes, aquella casa en la que ha conocido a dos personas que serán imprescindibles en su formación: Luis Buñuel y Federico García Lorca.





Vayamos por el cineasta aragonés porque su huella parece visible en dos de los dibujos. Uno de ellos es una mano con hormigas fechada en 1927, un tema muy habitual en ese Dalí, un anuncio de la putrefacción. Buñuel la hace suya en una de las escenas más conocidas de «Un perro andaluz», la película con la que debutará tras la cámara con la intervención directa de Dalí.
En otro dibujo nos encontramos ante un torso femenino del que destaca un brazo casi musculoso en el que se marcan las venas. Esta obra se publicó pro primera vez en el número de octubre de 1927 de «La Nova Revista», una publicación en la que Dalí colaboró tanto como dibujante como escritor. Ese brazo remite a dos óleos de la misma fecha: «Aparato y mano» y «La miel es más dulce que la sangre». Esta última pieza ha sido estudiada por varios expertos, entre ellos Agustín Sánchez Vidal, quien ve en un personaje musculoso y con brazo parecido al de este dibujo una representación de Buñuel, boxeador en la Residencia de Estudiantes.
Nos queda un último original daliniano, probablemente el más delicado de todos en su ejecución. En él podemos ver la honda huella dejada por Picasso en Dalí. No se puede olvidar que el dibujo es de 1926, año en el que pudo conocer personalmente el de Figueres al genio malagueño. Pero hay algo más en este boceto que merece la pena ser destacado. Es un personaje sentado en un café, un apunte daliniano de alguien cercano que mira al artista mientras posa para él. ¿Quién es? La forma redonda de la cabeza es la misma que tenemos en algunos de los cuadros del Dalí de 1926, como «Naturaleza muerta al claro de luna» o «Invitación al sueño». Es un homenaje al gran amigo del pintor, es decir, es García Lorca.