jueves, 23 de noviembre de 2017

HISTORIA El vino más antiguo del mundo



Arqueólogos de la Universidad de Toronto encuentran en Georgia las primeras evidencias de elaboración de esta bebida hace 8.000 años


Hace 8.000 años, al sur del Cáucaso, en la frontera geográfica entre Europa del Este y el oeste de Asia, una tribu neolítica ya se dedicaban al cultivo de la uva. Y los arqueólogos tienen evidencias de que esa fruta se utilizaba para elaborar el vino más antiguo que se conoce.
Investigadores de la Universidad de Toronto y del Museo Nacional de Georgia han estado trabajando en a unos 50 kilómetros de Tbilisi, la capital georgiana, en dos sitios neolíticos conocidos como Gadachrili Gora y Shulaveris Gora. En esas excavaciones se han encontrados restos de cerámica temprana utilizadas entre los años 6.000 y 4.500 antes de Cristo.
DAVID RUIZ MARULL
El vino más antiguo del mundo data de hace 8.000 años
Los expertos analizaron partes de las ocho jarras recuperadas y descubrieron un hecho insólito: en su interior encontraron restos milenarios de ácido tartárico, el compuesto que permite identificar las uvas y el vino. Encontraron también huellas de otros tres ácidos orgánicos asociados -el malico, el cítrico y el succínico- y llegaron a la conclusión que estaban ante la primera vinificación del mundo.


Hasta ahora, la evidencia química más antigua de vino databa de hace entre 5.400 y 5.000 a.C. y se halló en una zona de las Montañas Zagros de Irán. Pero los nuevos datos han hecho que los arqueólogos reconsideraran sus postulados y empiezan a aceptar que la práctica comenzó cientos de años en lo que ahora es Georgia.


”Creemos que este es el ejemplo más antiguo de domesticación de una vid eurasiática de crecimiento salvaje únicamente destinada a la producción de vino”, afirma Stephen Batiuk, coautor del estudio. “Georgia es el hogar de más de 500 variedades de vino, lo que sugiere que las uvas han sido domesticadas y cruzadas en la región durante mucho tiempo”, añade.
Los expertos apuntan que el período neolítico en Oriente Próximo (entre el 10.000 y 4.500 a.C.) fue un semillero de experimentación. “A medida que el clima se moderó y aumentaron los niveles de precipitación (entre 6.200 y 4.200 a.C.), los humanos establecieron asentamientos durante todo el año. Tener vivienda permanente permitió domesticar una serie de plantas”, explica el estudio.
Los expertos apuntan que el período neolítico en Oriente Próximo fue un semillero de experimentación
La revolución neolítica comportó el comienzo de la agricultura, la domesticación de animales, el desarrollo de artesanías como la alfarería y el tejido, y la fabricación de herramientas de piedra pulida. ”La cerámica, que era ideal para procesar, servir y almacenar bebidas fermentadas, se inventó en este período junto con muchos avances en arte, tecnología y cocina”, recuerda Batiuk.

Para analizar los restos de vino en Georgia, los arqueólogos han utilizado un sistema que su empleó por primera vez hace 40 años, cuando un equipo de la Universidad de Ontario descubrió un barco en Godin Tepe, en el centro oeste de Irán.




Los investigadores dicen que los datos arqueológicos, químicos, botánicos, climáticos y de radiocarbono proporcionados por el análisis demuestran que la vid eurasiática Vitis vinifera abundaba alrededor de los sitios de Gadachrili Gora y Shulaveris Gora. “La domesticación de la uva finalmente condujo al surgimiento de una cultura del vino en la región”, apunta Stephen Batiuk.
“El potencial hortícola del sur del Cáucaso estaba destinado a conducir a la domesticación de muchas especies nuevas y diferentes, y surgieron productos innovadores secundarios”, añade. Las condiciones ambientales de la zona en los primeros tiempos del Neolítico eran “ideales”, similares a las que había en las regiones productoras de vino premium en Italia y el sur de Francia en la actualidad.
La vid eurasiática Vitis vinifera abundaba alrededor de los sitios de Gadachrili Gora y Shulaveris Gora
Batiuk y su equipo describen una sociedad antigua en la que beber y ofrecer vino penetraba e impregnaba casi todos los aspectos de la vida, desde la práctica médica hasta celebraciones especiales, desde el nacimiento hasta la muerte. ”Como una medicina, un lubricante social, una sustancia que altera la mente y una mercancía altamente valorada, el vino se convirtió en el foco de cultos religiosos, cocinas, economía y sociedad en todo el antiguo Próximo Oriente”, afirma.
”La gama infinita de sabores y aromas de las entre 8.000 y 10.000 variedades actuales de uva son el resultado final de la vid eurasiática domesticada que se trasplanta y cruza con vides silvestres en otros lugares una y otra vez”, añade. “La vid eurasiática que ahora representa el 99,9 por ciento del vino producido en todo el mundo hoy en día, tiene sus raíces en el Cáucaso”, concluye.
El 99,9 por ciento del vino producido en todo el mundo hoy en día tiene sus raíces en el Cáucaso




Vendido por medio millón de euros un dibujo de Tintín



La acuarela de Hergé subastada presenta a Tintín y a Milú, escoltados por un mayordomo, en el palacio real de Sildavia, reino imaginario donde transcurre la trama



Un dibujo original de uno de los cómics de Las aventuras de Tintín fue subastado por 505.000 euros en París, según ha confirmado la empresa encargada de la venta, Artcurial.El dibujo de Tintín y su perro Milú del caricaturista belga Hergé (1907-1983) forma parte de la octava entrega de las aventuras del personaje, El cetro de Ottokar. Hergé creó la imagen a color para una portada del suplemento Le Petit Vingtième en 1939, donde eran publicadas entonces las historias. La acuarela presenta a Tintín y a Milú, escoltados por un mayordomo, en el palacio real de Sildavia, reino imaginario donde transcurre la trama.
La casa de subastas había valorado el dibujo entre 600.000 y 800.000 euros, por lo que la cifra obtenida finalmente fue menor a lo esperado. En los últimos años los dibujos de Hergé alcanzaron elevados precios: una página doble de 1937 con más de 40 escenas se vendió en el 2014 por más de 2,6 millones de euros.

Las icónicas cabinas rojas de Londres, convertidas en minioficinas



El uso generalizado del teléfono móvil amenaza a las famosas cabinas telefónicas rojas de Londres, que corren peligro de extinción. Cada cierto tiempo surgen nuevas ideas para explotar estos icónicos lugares, asociados a la cultura británica tanto como sus autobuses de dos pisos o los taxis negros: usarlas como centros de recarga para smartphones, convertirlas en pequeñas bibliotecas, adaptarlas como punto de acceso wifi...
La última idea para sacar partido a dichas cabinas es de Bar Works, una empresa estadounidense que quiere reconvertirlas en minioficinas para trabajadores en movilidad constante que necesiten puntualmente un despacho, a modo de coworking.
Dichas oficinas incluirían pantallas de 25 pulgadas, escáner, impresora, ratón inalámbrico y consexión wifi, además de café gratuito, según explica Jonathan Black, CEO de la compañía en la sede de Nueva York, en declaraciones a Reuters. "Es una alternativa a Starbucks, pero con total privaccidad", explica.
20 libras al mes
Para poder usar estas cabinas adaptadas, habrá que hacerse socio, con un coste de unas 20 libras al mes. Black prevé que lograrán unos 10.000 socios este año. Bar Works ha alquilado ya 15 cabinas en ciudades como Londres y Edimburgo, y esperan tener lista la primera en unas 8 semanas.
La compañía ha captado recientemente 1,5 millones de dólares en una ronda de financiación, y tiene previsto abrir 4 o 5 locales de coworking en Reino Unido el próximo año.