jueves, 6 de julio de 2017

Los verdugos intelectuales de Hitler



El historiador Christian Ingrao revela en el ensayo 'Creer y destruir' cómo muchos SS universitarios y con doctorados ejecutaron las matanzas nazis
Tenían apenas 30 años cuando Hitler llegó al poder y eran universitarios, muchos con tesis doctorales y dos carreras: juristas, economistas, filólogos, filósofos, historiadores, médicos... Fueron esos jóvenes brillantes quienes, como mandos de las SS de Heydrich y Himmler y su Servicio de Seguridad (SD), convencieron a sus escuadras, y dieron ejemplo disparando sus propias armas, de que debían matar a hombres, mujeres y niños e implicarse en la cadena de genocidio nazi. Sobre cómo y por qué 80 hombres con formación académica interiorizaron y se comprometiehistoriador Christian Ingrao (Clermont-Ferrand, 1970) en el ensayo ‘Creer y destruir. Los intelectuales en la máquina de guerra de las SS’ (Acantilado), plasmación de su propia tesis doctoral.


¿Cómo es posible que gente ilustrada, “especialista en ciencias humanas y sociales”, acaben siendo genocidas? “Hay que darle la vuelta a la pregunta. Siempre hay intelectuales detrás de cualquier masacre del siglo XX. Solo hay que ver Uganda, Yugoslavia, el genocidio armenio, Ruanda...”.
Según el historiador, el intelectual nazi se compromete con las SS, la Orden Negra de Himmler, que le ofrece a la vez elitismo y ‘völkisch’ (nacionalismo y racismo) y donde se comparte “la profunda aversión por una República de Weimar que encarnaba la agonía de la Alemania venida a menos”. Porque eran hijos de la derrota alemana en la primera guerra mundial, con el humillante Tratado de Versalles y sus devastadoras consecuencias económicas, que sumió a la sociedad en “una angustia apocalíptica, algo que hace a los intelectuales muy sensibles a los comportamientos transgresores”.ron con la doctrina nazi y se convirtieron en asesinos lo investiga el   


Estos SS con carrera ejercieron una función pedagógica sobre los miembros de los Einsatzgruppen (los comandos destinados a las ejecuciones en masa en los territorios conquistados del Este) que dirigían. “Su discurso legitima las acciones de genocidio. Un ejemplo: Bruno Müller, especialista en Derecho internacional con tesis hecha. Dirige un comando y en agosto de 1941 les dice a sus hombres que a partir de entonces tendrán que matar mujeres y niños. Para explicárselo hace traer a una mujer y un niño y los mata él mismo con su pistola. Y como él, todos los jefes usaron la misma retórica para convencerlos: ‘O ellos o nosotros, o los matamos nosotros o lo harán ellos y lo harán peor’”. El argumento defensivo para las atrocidades es que la “bestia bolchevique” y los “infrahumanos” judíos son enemigos que amenazan la supervivencia raza aria.  


"BORRACHERA DE SANGRE"

Y esa coartada funcionó. “La ejecución de hombres era algo más justificable dentro del discurso de guerra”, desde julio de 1941 también “aceptaron matar mujeres porque eran del partido comunista, partisanas o de unidades de sabotaje” y, al mes siguiente Himmler y Heydrich ordenaron matar a niños, el peor tabú. La escalofriante carta de un policía vienés a su mujer tras participar en una matanza en Bielorrusia aquel otoño muestra además “el psíquico de los asesinos”: “Al décimo coche, apuntaba ya con calma y disparaba de manera segura a las mujeres, los niños y los numerosos bebés, consciente de que yo mismo tengo dos en casa, con los que estas hordas actuarían de igual modo (...) Los niños de pecho salían volando (...) y los reventábamos en el aire antes de que cayeran a la fosa (...) Nunca había visto tanta sangre, porquería, huesos y carne. Ahora comprendo la expresión ‘borrachera de sangre’”.


Como Müller, antes de romper “el mito de que los intelectuales no son hombres de acción”, muchos de sus colegas trabajaron en las oficinas que se ocupaban de la germanización del Este, léase “la planificación de la expulsión de la población ‘indeseable’ para hacer realidad el nuevo mundo nazi y la utopía de la llegada del gran Reich milenario, que era la base de su ideología. Es decir, ‘hay que matarlos para poder conseguir nuestro sueño'”.
A pesar de todas estas coartadas ideológicas algunos miembros de los Einsatzgruppen acusaron el trauma de infligir aquella violencia cotidiana y la somatizaron en alcoholismo, depresiones o crisis psiquiátricas. “Dice algo del ser humano porque demuestra que a pesar de la convicción ideógica y del odio por los judíos, a los que consideran animales, hay algo que les hace sentir que matar mujeres y niños es terrible y transgresor”.
El SS Bruno Múller, especialista en Derecho Internacional, dio ejemplo a sus hombres de cómo matar mujeres y niños disparando él mismo sobre una madre con su hijo
Los jerarcas nazis, conscientes de esas “tensiones psíquicas”, y para preservar su salud mental y restarles carga psicológica, intentaron “economizar a sus hombres” y proliferaron las cámaras de gas. Entre junio y diciembre de 1941 los 3.000 miembros de los Einsatzgruppen, apunta, ejecutaron a 550.000 personas. En las cámaras de Treblinka, 120 hombres mataron en el mismo periodo a 800.000. Los intelectuales, como el SS Otto Ohlendorf, jefe del SD que fue procesado en los juicios de Núremberg, ordenó a sus hombres una “manera militar de matar”, el fusilamiento en fila realizado bajo una orden, como si lo legitimara una resolución judicial. “Él puso en marcha grandes masacres con un sistema industrializado y estandarizado donde cientos de asesinos matan a cientos de hombres con una bala en la nuca”.
CÓMO DISPARAR PARA NO MANCHARSE
Los colegas médicos de Ohlendorf incluso daban consejos a los SS de los comandos sobre cómo y dónde apuntar, con la bayoneta calada para crear cierta distancia, y “para no causar destrozo excesivo y la dispersión de la masa cerebral y de huesos que podrían manchar el uniforme de los tiradores”.
Entre el 75 y el 80% de los hombres, añade Ingrao, “se acostumbraron a matar” pero lo que no soportaban, hasta el punto de plantarse, era tocar los cadáveres. De ahí que para esas tareas se utilizara a las milicias ucranianas en los fusilamientos, a los propios judíos en los campos y se abandonara el sistema de los camiones de gas, para no tener que ensuciarse sacando los cuerpos de su interior.

Tras la guerra, quienes fueron procesados o investigados en las comisiones de desnacificación, mayoritariamente negaron el nivel de su implicación y alegaron haber obedecido órdenes. Aunque podían negarse, y simplemente les habrían cambiado de destino, no hay pruebas de que ninguno lo hiciera.

martes, 4 de julio de 2017

Olivia de Havilland demanda a 'Feud' por falsear y usar su imagen sin permiso



La actriz, que este sábado cumple 101 años, demanda a la serie televisiva que relata su rivalidad con Joan Crawford y Bette Davis
La actriz Olivia de Havilland, una leyenda de Hollywood que este sábado cumplirá 101 años, ha demandado a la serie 'Feud' por la imagen que se mostró de ella en esta serie televisiva que relata la famosa rivalidad entre las estrellas Joan Crawford y Bette Davis.
De Havilland es la única persona con vida de las que aparecen reflejadas en 'Feud' y su papel fue interpretado por la actriz Catherine Zeta-Jones.
'Feud', una de las últimas apuestas del reputado productor y guionista Ryan Murphy ('American Horror Story', 'Glee'), contó con otras dos actrices protagonistas de primera fila, Jessica Lange (Joan Crawford) y Susan Sarandon (Bette Davis).
Según la denuncia presentada este viernes en un juzgado federal de Los Ángeles, De Havilland acusa a los responsables de la serie de poner en su boca frases que nunca dijo y de inventar situaciones que nunca tuvieron lugar, sin contar con su autorización y bajo la apariencia de que son hechos reales.
Por ejemplo, la demanda se refiere a un pasaje de 'Feud' en el que el personaje de Olivia de Havilland, interpretado por Zeta-Jones, da una entrevista en los Óscar de 1978 "que nunca ocurrió" y en la que todas sus declaraciones sobre Joan Crawford y Bette Davis "son falsas".


"Los acusados usurparon el nombre de Olivia de Havilland, su retrato e identidad sin su permiso y los usaron falsamente para explotar sus propios intereses comerciales", añade la demanda, que considera que 'Feud' crea la impresión de que la actriz fue "hipócrita" y "vendió cotilleos" para promocionarse en los Óscar.
En otro apartado de los cuestionados por la denuncia, la serie 'Feud' enseña a De Havilland llamando "puta" a Joan Fontaine, su hermana en la vida real y con quien tuvo, en efecto, una célebre enemistad.
Sin embargo, De Havilland sostiene en su acusación que ese "ofensivo término" va en contra de su reputación de "buenos modales, clase y amabilidad", y asegura que nunca se refirió a su hermana "con semejante vulgaridad".
La demanda subraya que, a lo largo de su carrera, De Havilland ha destacado por mantenerse "categóricamente" al margen de los "típicos cotilleos de Hollywood" y por proteger su intimidad e imagen pública.
"Olivia de Havilland ha construido una reputación profesional por su integridad, honestidad, generosidad, sacrificio y dignidad", asegura la denuncia.
Considerada como una de las últimas estrellas del cine clásico, De Havilland cumplirá este sábado 101 años tras ser nombrada Dama del Imperio Británico hace apenas dos semanas.
Muy conocida por su participación en 'Lo que el viento se llevó' (1939), De Havilland, que se especializó en papeles de mujer dulce y amable, cuenta con dos Óscar por 'La vida íntima de Julia Norris' (1946) y 'La heredera' (1949).
La intérprete no es una novata en cuanto a litigios legales, ya que fue una de las primeras actrices en desafiar y derrotar al todopoderoso sistema de los grandes estudios por las abusivas condiciones laborales a las que estaban sometidos los artistas en la era del Hollywood clásico.
De Havilland reclamó a Warner Bros. en los años 40 que le dieran acceso a otro tipo de personajes, pero el estudio respondió dejándola sin empleo y sueldo.

Sony volverá a fabricar discos de vinilo en Japón



Este formato tradicional crece en todo el mundo, y aumentó un 19% en España en el 2016
El repunte de las ventas de los discos de vinilo ha desbordado la capacidad de las fábricas que siguen elaborando este soporte, lo que llevado a la multinacional Sony a reabrir una fábrica para producir sus propias grabaciones en este soporte para el mercado japonés, 28 años después de que cerrase su última fáctoría de discos de vinilo. Entonces fue el surgimiento del formato del CD quien acabó con el vinilo. Hoy regresa por el hundimiento de este, reemplazado tanto por la escucha de música digital por 'streaming' como por, en el otro extremo, la compra de discos de vinilo por quienes aprecian las grabaciones como objeto coleccionable o el sonido más cálido del microsurco.


Sony reabrirá su línea de producción de vinilos en una fábrica situada al suroeste de Tokio, y exclusivamente para el mercado japonés, en el que no había quedado ninguna empresa que siguiese fabricando el producto. En España, solo una pequeña empresa de Castellón sigue manteniendo la producción de vinilos, con una capacidad de producción de 4.000 copias al mes, mientras que en el resto de Europa solo se mantienen dos grandes plantas de producción, en los Países Bajos y la República Checa, con capacidad para imprimir 100.000 vinilos diarios y que están totalmente al límite de su capacidad de producción. Según la radio pública de EEUU, NPR, solo quedan en EEUU 16 factorías, todas ellas también saturadas por la demanda.
Las ventas de vinilos en el mundo no han dejado de crecer en los últimos años. En el informe de Promusicae sobre el mercado de la música en España se recogía un incremento de las ventas de vinilo del 19% en el 2016, con 433.000 unidades vendidas.
En EEUU, por ejemplo, según la empresa de análisis de mercado BuzzAngle Music, en el 2016, al mismo tiempo que el 'streaming' alcanzó su cifra récord con 250.000 millones de canciones escuchadas, las ventas de discos de vinilo crecieron un 25,9%,
Al margen de su papel de producto minoritario, con una cuota del mercado de la música grabada que ronda según los países entre el 3% y el 5%, el vinilo resulta un formato más rentable para las discográficas que el 'streaming' digital. En el Reino Unido, por ejemplo, en las semanas navideñas las ventas de vinilo fueron de 3 millones de euros mientras que la facturación por los servicios de escucha de música 'online' se quedó en los 2,6 millones de euros. Y en el conjunto del 2016 se vendieron más de 3,2 millones de discos de vinilo, con un crecimiento del 53% respecto al 2015, recuperando la cifra de ventas de un lejano 1991 y superando por primera vez las descargas digitales, en servicios como iTunes, que retroceden frente a los servicios de suscripción por 'streaming', tanto gratuitos como de pago.