martes, 12 de julio de 2016

Así es el nuevo Louvre



El museo más visitado del mundo estrena un nuevo itinerario, que empieza y termina en el Pabellón de l’Horloge para contar su historia de 800 años
El Louvre acaba de estrenar en París un nuevo itinerario, que empieza y termina en el Pabellón de l’Horloge para contar su historia de 800 años, la de su arquitectura, sus colecciones y su múltiple actualidad. El lugar elegido por el museo más visitado del mundo para la tarea está cargado de historia, y en él se encuentran el nuevo y el más antiguo Louvre, el medieval; la “Cour Carré” y el Patio Napoleón, donde luce la pirámide transparente de Ieoh Ming Pei desde 1989.
La construcción de ese pabellón comenzó durante el reinado de Luis XIII “el Justo” (1601-1643) y la reina consorte Ana de Austria, y concluyó durante el de su hijo Luis XIV (1638-1715), el “Rey Sol”, esposo de otra infanta de España, María Teresa de Austria. Pero esta es sólo una de las múltiples crónicas por descubrir en las salas dispersas en tres pisos del “Centro de interpretación dedicado a la historia del Louvre”, oficialmente, desde el pasado 5 de julio, “Centro Jeque Zayed Bin Sultan Al Nahyan”, en virtud de los acuerdos bilaterales para la construcción del Louvre Abu Dabi.
El inminente Louvre del desierto, presentado como el “primer museo universal en Oriente Medio”, que el arquitecto Jean Nouvel inaugurará previsiblemente a principios de 2017, protagoniza otro de los pequeños anales del Horloge en una de sus cuatro nuevas salas. Está en el tercer nivel del centro Zayed, donde se explora el presente y el futuro del Louvre, de su sede en Lens (noreste), de las últimas adquisiciones y restauraciones, de los yacimientos donde colaboran sus expertos, o de sus proyectos extramuros en escuelas, prisiones, hospitales y residencias de tercera edad.
Allí, junto a un vídeo en el que el coreógrafo Thierry Thieû Niang practica la danza con un grupo de ancianos, brilla entre otros filmes, obras de arte y elementos audiovisuales la maqueta del futuro Louvre de la isla de Saadiyat, cuya construcción ha permitido costear en buena medida las cuatro nuevas salas.
Estas incluyen la exposición, por supuesto con los medios audiovisuales y digitales más avanzados, y traducidos en inglés y español, de tres impresionantes maquetas del Louvre parisino, rodeadas de obras de arte que ilustran y completan su contenido. Dos de ellas se encuentran a los pies de la fortaleza medieval emplazada junto al Sena entre 1190 y 1204 por el rey Felipe Augusto, a la altura del foso de cuyos restos fueron desenterrados en los años 80, cuando el presidente socialista François Mitterrand lanzó el proyecto del actual Gran Louvre y su pirámide de vidrio y acero.
Es también ahí donde ver cómo ese austero recinto fortificado de planta cuadrada y torreón central perdió su carácter defensivo, al crecer en torno a él la ciudad, y cómo entre 1364 y 1369, Carlos V de Francia lo transformó en el palacio real que sus sucesores no dejaron de metamorfosear, reconstruir, agrandar, ornar y prolongar.

Las transformaciones que vivió, hasta que Napoleón III le dio a mediados del siglo XIX su planta actual, pasan por el derribo del edificio medieval por Francisco I para construir en 1546 un rico palacio renacentista, frente al que 20 años después, la viuda de su hijo Enrique II, Catalina de Médicis, erigió el de las Tullerías.
Obras y maquetas muestran cómo todos sus sucesores reales e imperiales empezaron y continuaron las obras para unir ambos palacios por sus respectivos costados, gracias a los interminables pasillos de aposentos que hoy, junto al Sena y la calle Rivoli, recorren cerca de diez millones de visitantes al año.
Entre 1595 y 1609, Enrique IV promovió la primera longuilínea Gran Galería, que le permitió a él y a su corte ir de un palacio al otro sin pisar la calle, posibilidad que para los inquilinos reales terminó en cierta forma cuando Luis XIV se instaló en Versalles y dejó el Louvre principalmente a artistas, nobles y académicos.
El punto final de ese trayecto privilegiado lo puso la Revolución francesa, que convirtió el lugar en un museo popular, devolvió a París al soberano del momento, Luis XVI, y le obligó a vivir en las Tullerías antes de hacerle pasar por la guillotina, en 1789. La maqueta muestra también cómo otra revolución, la de la Comuna de París, incendió en 1871 ese segundo palacio y dejó las dos alas que comunicaban con él abiertas a sus jardines, los mismos que hoy llevan su nombre, y al resto de la ciudad, también como sigue hoy.
En el segundo piso del Pabellón del Reloj (Horloge), en la “Sala de la Capilla”, antigua capilla real, la historia es la de las colecciones y sus piezas, cómo llegaron al Louvre, quién y cómo las donó, las requisó, las encontró, las cuidó, las estudió y las reorganizó.

lunes, 11 de julio de 2016

Un dibujo de Degas confiscado por los nazis, subastado por 462.500 euros



La obra perteneció al médico parisino Maurice Dreyfus antes de serle arrebatada, para después volver a las manos de su hija
Un dibujo del impresionista Edgar Degas confiscado por los nazis en 1940 y restituido a los herederos de su antiguo propietario en mayo pasado fue adjudicado hoy por 462.500 euros en una subasta de la casa Osenat celebrada en Fontainebleau, a las afueras de París.
La obra, "Trois danseuses en buste", fue realizada en torno a 1898 y tenía un valor estimado de entre 350.000 y 450.000 euros.
El dibujo, según medios franceses, fue confiscado en agosto de 1940 por los nazis en el domicilio parisino del médico Maurice Dreyfus, fallecido en 1957 y que diez años antes de su muerte avisó a las autoridades francesas de que no le había sido restituido tras la II Guerra Mundial.
Fue hallado en 1951 en un armario de la antigua embajada alemana, pero al no ser identificado como la obra en cuestión fue atribuido al Museo parisino del Louvre a la espera de saber quién era su propietario.
La obra fue restituida a Viviane Dreyfus, hija del doctor, el pasado 9 de mayo, gracias a un proceso en el que el Ministerio francés de Cultura se sirvió de la ayuda de genealogistas.

La fortuna de Lisa Marie Presley, a prueba de divorcios



Pese a los abusos financieros de Michael Lockwood, su marido, la hija de Elvis Presley es la heredera de un imperio sólido y millonario
Lisa Marie Presley, la única hija del mítico cantante de Mississippi, tenía amplios motivos para desconfiar de su marido con semejante fortuna detrás. Desde que cumplió 25 años en 1993, es la única heredera de esa lluvia de millones que ha significado el imperio de Elvis Presley tras su muerte y a la que Michael Lockwood, el guitarrista y productor con el que ha estado casada durante 10 años, tenía acceso. De acuerdo a TMZ, Lockwood manejó una parte de las finanzas de su mujer durante esos años, llegando a dejar una poderosa cuenta pendiente con American Express por 109.000 dólares, una situación que avivó la desconfianza de Presley con respecto a su dinero y que desembocó en el divorcio que ahora están negociando. Para la cantante de 48 años ha sido un motivo de peso, aunque en realidad es un porcentaje insignificante de la fortuna que se le calcula y que ha generado la figura póstuma de su padre desde el 16 de agosto de 1977. En ese momento, aunque no había riesgo de bancarrota inminente, la situación no era del todo boyante, con tan solo 5 millones de dólares en el banco y una deuda de mantenimiento -incluyendo su mansión de Graceland- de medio millón de dólares.
Ahora, la situación es radicalmente diferente. Todo lo tocante al patrimonio del rey del rock n' roll funciona como una empresa bien gestionada. La mansión de Memphis con toda su parafernalia recibe 600.000 visitantes al año y los cálculos hablan de una fortuna de 400 millones de dólares, de acuerdo a la revista Forbes. Cada año, los ingresos están torno a los 55 millones de dólares a través derechos de propiedad intelectual, venta de canciones y discos, regalías de todo tipo y mercancía como chaquetas, camisetas y objetos variados para turistas. Es decir, que haría falta una fuerza muy superior a Lockwood para comprometer todo eso. De esta forma, Lisa Marie Presley, sus cuatro hijos y su madre, Priscilla Presley, tienen el futuro financiero más que asegurado, con un goteo incesante de dinero que ha cambiado de manos en términos de la sociedad gestora, pero que no ha dado muestras de flaquear. La fascinación por la figura de Presley sigue viva muchos años después.

Muere Scotty Moore, guitarrista de Elvis Presley
A los 84 años
El que fuera guitarrista de las primeras grabaciones de Elvis Presley, Scotty Moore, ha muerto en su casa de Nashville (Estados Unidos) a los 84 años tras unos meses en los que su salud se deterioró severamente, según informa Billboard. Moore llegó a tocar con Elvis a través de Sam Phillips, propietario de Sun Records, el sello en el que el cantante editó sus primeras grabaciones. Moore tocó la guitarra, por ejemplo, en el primer single de Elvis Presley, aquel That's all right (Mama) de 1954. Además formó parte de la banda de Elvis con el bajista Bill Black y el batería Dj Fontana. Todos ellos arroparon a Presley en las grabaciones originales de clásicos como Jailhouse Rock, Blue Suede Shoes, Mystery Train y Hound Dog.
Esta relación también tuvo extensión en el cine, con Moore apareciendo en cuatro de las películas de Elvis Presley. Sin embargo, el guitarrista fue despedido en 1964 por Phillips por incumplimiento de contrato al haber debutado como solista en el disco The guitar that changed the world. Presley y Moore volvieron a encontrarse en 1968 para el famoso programa de televisión Comeback Special. Aparte de Elvis, Scotty tocó también con Carl Perkins, Jeff Beck, Ringo Starr y Ronnie Wood. Moore entró en el Rock and Roll Hall of Fame en el año 2000. El pasado año también ingresó en The Memphis Music Hall of Fame.

viernes, 8 de julio de 2016

‘Lot y sus hijas’, de Rubens, subastado por 52,4 millones de euros



EN UNA PUJA DE 14 MINUTOS
Se trata de la cifra más alta alcanzada por una obra de un maestro clásico en la casa Christie’s



El cuadro Lot y sus hijas, del pintor Peter Paul Rubens (1577-1640), ha sido vendido por 44,8 millones de libras (unos 52,44 millones de euros o 58,16 millones de dólares) en una subasta celebrada anoche en Londres, confirmó hoy la casa Christie's.
Según la firma, se trata de la cifra más alta alcanzada por una obra de un maestro clásico en esta casa de subastas, y fue adquirida por un coleccionista después de una puja entre cuatro que duró unos 14 minutos.
"La venta de este significativo cuadro demuestra que Christie's sigue liderando el mercado de obras maestras en subastas de este tipo", destacó la casa en un comunicado.
Este evento forma parte de la "Semana Clásica" de Christie's, en la que han salido a subasta obras de los "Viejos Maestros" y "Pinturas Británicas".
El óleo "Lot y sus hijas", pintado entre 1613 y 1614, había sido puesto a la venta por los descendientes del barón alemán Moritz von Hirsch auf Gereuth, que la adquirió en 1886.
El archiduque José I de Habsburgo se la había regalado antes, en 1706, al primer duque de Marlborough.
"Se trata de una extraordinaria obra maestra que el artista pintó en su madurez temprana. Es una de las pinturas más importantes de Rubens que han permanecido en manos privadas", señaló Christie's en la nota.
Rubens es uno de los artistas más valorados en el mercado del arte y ya marcó un récord de cotización en 2002, cuando "La masacre de los inocentes" se vendió en Sotheby's por 49,5 millones de libras (64,05 millones de dólares al cambio actual).
"Lot y sus hijas" pertenece a la misma etapa artística de "La masacre", antes de que el maestro comenzara a apoyarse más en sus asistentes para terminar sus obras, y se conserva en excelentes condiciones.