sábado, 28 de noviembre de 2015

La casa natal de Dalí será rehabilitada



    El Ministerio de Cultura y el Ayuntamiento de Figueres llegan a un compromiso de financiación en tres años
Veinte años después de que el Ayuntamiento de Figueres comprara la casa donde nació Salvador Dalí, por fin parece que se desencalla el proyecto de rehabilitación para convertirla en un centro cultural de referencia. El Ministerio de Cultura está dispuesto a incluir una subvención de 500.000 euros en el presupuesto del 2016 para iniciar los trabajos y el Ayuntamiento de Figueres asumirá el coste restante de la reforma valorada en 2.511.000.


El padre de Dalí alquiló en 1900 un piso en la calle Monturiol, número 6, tras ganar la plaza de notario en Figueres y allí se trasladó con su mujer, con quien acababa de casarse. En esta casa nació un primer hijo, llamado también Salvador, que falleció a los 22 meses. El 11 de mayo de 1904 nació otro Salvador Dalí, el que se convertiría en el famoso pintor. En 1908 nació su hermana Anna Maria. El padre tenía la notaría en la planta baja y esta se comunicaba con una escalera interior con el entresuelo, donde vivía la familia. Justo encima lo hacían los Matas, que habían llegado de Argentina, con una hija llamada Úrsula Matas, que según Eugeni d’Ors inspiró con su belleza el personaje de La Ben Plantada. Y un piso más arriba se instalaron la abuela de Dalí y una hermana soltera de la madre, aunque a menudo hacían vida en el entresuelo porque tenía un balcón corredero de cuatro metros de ancho que daba a un gran jardín de la familia Abadal-Fonsdeviela, propietarios de todo el edificio.



Fue precisamente en el momento en que se edificó una casa en este jardín contiguo, que tapaba la visión desde el balcón, cuando los Dalí cambiaron de vivienda, en 1912, y se trasladaron un poco más allá, en el 10 de la misma calle Monturiol, esa que Dalí bautizó como la de los genios, porque allí habían nacido el inventor del submarino Narcís Monturiol, el poeta Carles Fages de Climent, el historiador Alexandre Deulofeu y él mismo.


El edificio, cuya estructura y fachada se han conservado casi intactas, es una obra de estilo modernista del arquitecto Josep Azemar, y forma parte de un conjunto de edificios protegidos que se han conservado en esta calle. Desde 1961 tiene una placa que recuerda que aquí nació Dalí, colocada por el alcalde Ramon Guardiola.

La casa era propiedad de la marquesa de la Torre, casada con el dirigente de la Lliga, Raimon d’Abadal, y sus descendientes acabaron vendiéndola al Ayuntamiento de Figueres: primero el entresuelo y la planta baja (al alcalde Marià Lorca, en 1995) y más tarde el resto del bloque (al alcalde Joan Armangué, en el 2000). En el 2004 se encargaron las obras de rehabilitación de la fachada y techos y en el 2007, siendo alcalde Santi Vila, la ministra de la Vivienda, Carme Chacón, se comprometió a pagar la reforma, pero al ser sustituida la promesa se esfumó.


El plan de usos elaborado en el 2008-2010 prevé establecer en la planta baja un espacio de acogida, tienda-librería y punto de información turística; en el entresuelo, más que reconstruir la vivienda se pretende recuperar la memoria biográfica de los Dalí; la primera planta será un espacio destinado a exposiciones de temática histórica de recuperación de personajes y elementos vinculados a Dalí y Figueres; la planta segunda se destinará a propuestas de arte y cultura contemporáneas, y la azotea se reservará a mirador, cafetería y área de descanso. El objetivo no es otro que recuperar un edificio patrimonial vinculado a la infancia del artista y, al mismo tiempo, conseguir que ese millón de visitantes anuales atraídos por el museo Dalí tengan otro motivo para prolongar su estancia en la ciudad.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Descubren una pintura de Picasso oculta bajo otra

Un estudio de las primeras obras del pintor malagueño también revela que la influencia de su padre fue mayor de lo que se creía



Un estudio de los materiales usados por Picasso en seis retratos de su primera época ha aflorado obras ocultas y se intuyen otras que no se pueden ver porque están tapadas con blanco de plomo, además, se ha comprobado que la influencia de su padre, también pintor, fue mayor de lo que se creía.

Estos hallazgos se han anunciado hoy al presentar los resultados del estudio realizado por la Universidad de Barcelona y el Museo Picasso, con un laboratorio móvil, denominado MOLAB, para el análisis in situ de obras de arte, en el marco del proyecto europeo Infraestructuras de investigación avanzada sobre el patrimonio cultura (CHARISMA).
La responsable del Departamento de Conservación Preventiva del Museo, Reyes Jiménez, Responsable del Departamento de Conservación Preventiva del Museo, ha explicado que el estudio quería profundizar en la obra Autorretrato con peluca, a partir de dos obras hechas en La Coruña, donde con 14 años aprendió a pintar de la mano de su padre, J. Ruiz Blasco, maestro en la escuela de Bellas Artes de esa ciudad, y de otras, todos ellos pintadas entre 1895 y 1900. Los cuadros analizados son “Viejo”, Hombre con Boina, Retrato de Josep Cardona i Furró, Hombre al estilo de El Greco, Retrato de Carles Casagemas y Autorretrato con peluca. Viejo, pintada en La Coruña, es una obra simple y aparentemente sencilla, tiene unas manchas que podrían indicar algún resto de composición, mientras que Hombre con Boina, de 1895, es más complicada y sólida y en ella se ve que Picasso tiene una conexión enorme con la obra de su padre.
Debajo de la gorra han aparecido dos palomas, una constante en su progenitor y maestro, que podrían ser las primeras que se le conocen de esta temática, y según Jiménez, se podría decir que la afición por pintar palomas de Picasso fue una herencia de su padre. El padre de Picasso era un pintor copista que hacía composiciones binarias sencillas, que siempre pintaba palomas, y tras este hallazgo, ha anunciado esta experta, se abrirá una línea para estudiar su obras, aunque “tuvo una colección corta que está en manos de colecciones privadas”.

El cuadro Hombre al estilo de El Greco tiene debajo una figura masculina de espaldas que conecta con el periodo de formación de Picasso en Barcelona, cuando pintó en academias y desnudos de estudio. Además, los expertos han podido comprobar que Picasso cortaba trozos de tela y los reutilizaba, por lo que ahora, ha explicado Jiménez, intentarán buscar mas trozos de obras y establecer de dónde han podido salir.
En el cuadro de Josep Cardona i Furró, de 1899, Picasso trabajó tres veces, ya que han aparecido otras pinturas con escenas de enfermos, como en la obra “Al lado de la enfermedad”, y la imagen de una azotea, un paisaje urbano que Picasso trabajó mucho en Barcelona. De este paisaje se ha hecho incluso una recreación cromática y se ha visto que está ligado a su pintura más alegre y colorista, similar a la obra Terrazas e iglesia de Santa Marta, y que la obra visible, con pinceladas muy verticales y mucha pintura, no tiene nada que ver lo que hay debajo.

El retrato de Carles Casagemas, de 1899-1900, que ya se había restaurado hace 50 años, es una pintura con muchos problemas de conservación a causa de una capa de blanco de plomo que causó grietas y caídas de lo que se pintó encima, por lo que ahora se sabe que oculta algo que no se puede ver, “porque el plomo hace de pantalla”. Lo que si se ha determinado es que debajo de la pintura que ha caído, y que está encima del blanco, hay una composición pictórica de color azul, verde y beige, que podría corresponder a un paisaje, por el cromatismo similar con otros dos paisajes de Horta de Sant Joan (Tarragona) pintados de 1898.
Debajo de Autorretrato con peluca, los expertos han encontrado una capa clara con tonos ocre verdoso de un hombre con gorro de grandes dimensiones de estilo bohemio, similar al del retrato de Pompeu Gener. El investigador del Departamento de Química Analítica de la UB José F. García ha puntualizado que conocer la estructura de los materiales y la composición de la paleta de Picasso es importante “porque da información del artista, la época y del contexto cultural y geográfico de su obra”. Ha explicado que aunque el trabajo de campo duró cinco días, en los que se hicieron pruebas de fluorescencia de rayos X, de espectroscopia de infrarrojos, o espectroscopia Raman, entre otras, luego se ha trabajado durante más de un año y medio para hacer un informe completo sobre los pigmentos y su composición.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Un dibujo de Hergé para «Tintín en el Congo», vendido por 770.600 euros



La lámina, en tinta china y agua, data del año 1937
Un dibujo de Hergé para «Tintín en el Congo» ha alcanzado los 770.600 euros en una subasta de la casa Artcurial de París, que también logró vender a un precio récord -125.800 euros- un dibujo a cartoncillo del dibujante francés Jacques Tardi.
La lámina de Tintín, en tinta china y agua, data del año 1937 y salió con un valor estimado de 300.000-500.000 euros. Además, también se vendieron otros dibujos de Hergé de varias primeras ediciones de álbumes, entre ellas «El cangrejo de las pinzas de oro» (1942), según recogen medios franceses.
Por su parte, Tardi alcanzó su récord de ventas personal con la obra «La estación de cercanías», alcanzando una cifra casi el doble que su anterior tope. Además, la subasta incluyó obras de Enki Bilal, Hugo Pratt y Barks, recaudando en total más de 2 millones de euros.